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Los bancos acreedores se inclinan por denegar el crédito adicional que pide Asensio para reestructurar Grupo Zeta

Xavier Alegret

La batalla en los quioscos cada día es más dura, por lo que Grupo Zeta quiere potenciar su negocio digital. EFE/Zipi

Barcelona, 29 de mayo de 2017 (07:55 CET)

Ni 25 ni 8,4 millones de euros. Los bancos acreedores de Grupo Zeta no darán a la compañía editorial ni un euro más para financiar su profunda reestructuración, ya que consideran que los 39 millones que cobrará por la venta de Ediciones B a Penguin Random House son suficientes para pagar su transformación.

El grupo editor de El Periódico de Catalunya, Sport e Interviú, entre otras publicaciones, está negociando con los bancos la refinanciación de una deuda de 99 millones de euros. Pero además pidió 25 millones adicionales para financiar su plan de transformación digital, un plan cuya medida estrella es el despido de 200 trabajadores, aunque se contratarían 50 personas con un perfil más enfocado a la potenciación digital del grupo.

La banca acreedora, liderada por Caixabank, el Popular y el Sabadell, encargó un informe a Deloitte para estudiar la viabilidad de la propuesta de Grupo Zeta y plantear alternativas. Inicialmente las entidades veían con buenos ojos el plan de viabilidad, que incluía la venta de activos, como las rotativas, y de negocios, como parte del de libros y del de revistas, pero el entendimiento se truncó con el anuncio de venta de Ediciones B.

Zeta pidió 25M para reestructurarse, pero la banca le ha dicho que use el dinero de Ediciones B

A los bancos no les sentó mal la venta –al fin y al cabo, uno de sus mandatos eran las desinversiones– sino el hecho de que se anunciara públicamente sin previo aviso en la mesa de negociaciones. Y es que la venta cambiaba totalmente el escenario de la propia negociación, ya que variaba dos de los principales puntos de las conversaciones: las necesidades de liquidez y el volumen de desinversiones necesarias. Por ello, los bancos pidieron una reformulación del plan de negocio.

El grupo editorial propiedad de Antonio Asensio Mosbah presentó un nuevo plan en el que rebajaba sus pretensiones de nuevo crédito de 25 a 8,4 millones de euros. La intención de Zeta era dedicar una parte de los 39 millones que cobrará por Ediciones B a reducir deuda no sostenible –es decir, aquella que no se refinanciará sino que se reducirá mediante ventas– y el resto a pagar parte de la transformación digital.

Tras la presentación de este nuevo plan, los bancos se han vuelto a sentar en la mesa con la dirección del grupo para negociar los términos de la refinanciación. Las conversaciones todavía tienen recorrido, pero la banca se inclina ahora por denegar un nuevo crédito a Grupo Zeta, según explicaron fuentes financieras.

La banca negocia ahora con Zeta la venta de activos y negocios, con el futuro de Interviú en el aire

Las entidades financieras siguen creyendo en la compañía, por lo que refinanciarán su deuda, pero no quieren arriesgar más dinero. Según su plan de negocio, Zeta, que ya ganó dinero el año pasado, irá mejorando su ebitda en los próximos años, de 12 millones en 2017 a más de 20 millones en 2022.

Las negociaciones giran ahora alrededor de las condiciones de la refinanciación y de los activos y empresas que pueden venderse. Probablemente Ediciones B era lo más atractivo, pero el resto del negocio de libros sigue estando en venta. También algunos diarios regionales del grupo y revistas como Interviú o Tiempo, que no son rentables y solo tienen una alternativa a la venta: el cierre.