Ricardo Currás, consejero delegado de supermercados DIA, durante la presentación de resultados de 2016. ED

El negocio internacional de DIA es calamitoso con las cifras en la mano

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DIA quiere vender su negocio en China, después de los cierres en Francia y Turquía. Las tiendas internacionales cada vez aportan menos

David Placer

Economía Digital

Ricardo Currás, consejero delegado de supermercados DIA, durante la presentación de resultados de 2016. ED

11 de mayo de 2017 (17:57 CET)

En 2013, en plena expansión internacional, la cadena de supermercados DIA había logrado fuera de España el 55% del negocio. Cuatro años después de fuertes inversiones en Argentina, Brasil y, más recientemente, Paraguay, el mercado internacional ha caído hasta el 45%.

DIA busca un inversor para traspasarle el negocio chino, un país donde la compañía no ha podido lograr la rentabilidad que sí ha obtenido en España. La empresa dirigida por Ricardo Currás abrió el negocio chino en 2003 pero hace tres años decidió liquidar sus operaciones en Pekín. Ahora, la cadena de supermercados sólo cuenta con tiendas en Shanghái, casi 400, pero ha tirado la toalla.

La cadena de supermercados ha iniciado un proceso de desinversión, según ha reconocido este jueves después de la presentación de sus resultados el primer trimestre del año en el que el beneficio de la compañía cayó el 9,8%.

Supermercados DIA planifica la salida de China, como lo hizo en Turquía y Francia 

La empresa decidió hace dos años acometer su último intento en China antes de declarar el cierre definitivo, tal como avanzó este diario en exclusiva. Hoy, la venta parece inminente. DIA está decidida a salir de China, tal como lo hizo de Turquía y de Francia, donde traspasó el negocio a Carrefour.

Más ventas, menos beneficios

DIA intentó salvar el negocio chino a través del comercio electrónico, pero no tuvo suerte. La estrategia de ventas digital no rindió frutos. La compañía salió de Pekín por los altísimos alquileres y tenía el convencimiento de que lo podía hacer mejor en Shanghái, donde mantiene un altísimo porcentaje de tiendas franquiciadas.  

Ahora, DIA intenta compensar el terreno perdido en Paraguay, su nuevo mercado y con la búsqueda de un socio en Brasil, según ha podido saber este diario por fuentes cercanas a la compañía.

En medio de una creciente ola de franquiciados que denuncian y se quejan de un modelo de negocio nocivo para el franquiciado y beneficioso sólo para DIA, la compañía registró este miércoles un aumento de facturación (2.096 millones de euros, el 6,2% más que el mismo período de 2016) pero ha obtenido 25,8 millones de euros en beneficio, el 10% menos.

La compañía ha explicado que los mayores impuestos y un mayor coste financiero han mermado las ganancias. DIA mantiene una deuda de más de mil millones de euros.