05/12/2010 12:32
Antonio Cancelo, ya jubilado, se dedica a divulgar su experiencia y a ayudar a los proyectos cooperativos que le piden opinión. En esta tarea ha pronunciado una conferencia invitado en Barcelona por el grupo cooperativo catalán Clade sobre liderazgo e innovación enmarcados en la filosofía cooperativa. La charla ha servido para la presentación del libro “La visión de Antonio Cancelo. Principios, pensamiento e innovación empresarial", escrito por Fermín Garmendia y Manolo González.
¿Señor Cancelo, a la vista de su experiencia cree que el fenómeno de Mondragón podría haberse dado en otra parque que no fuese el País Vasco en los años años 50 del pasado siglo?
Hay quien dice que la creación de MCC se dio por una casualidad, pero yo creo que se dio por una causalidad. Sólo en la salida de la posguerra, casi del hambre y en aquel territorio se dieron las condiciones. Pero eso también lo tenían en otras partes. El hecho diferencial creo que fue la existencia del padre José María Arizmendiarrieta: un sacerdote que lo hizo posible desde su liderazgo personal.
¿En ello tuvo quizás que ver el catolicismo popular del País Vasco?
Yo creo que fue más la figura del padre. Era una persona ascética. No era ni un buen orador. Pero daba ejemplo. No pedía nada para sí y siempre estaba dispuesto a dar.
Permitame si le parece desembarcar en el aquí y ahora. Usted fue fundador de Eroski. ¿Como juzga la última operación de esta entidad, de comprar el grupo Caprabo?
La operación me pareció bien. Y sé que fue criticada en su momento. Pero se debe entender que si compramos Caprabo fue porqué se vendía..Cuando se cerró la operación yo ya no estaba al frente de MCC pero la vi bien. Aunque usted no me lo pregunta, le diré que una de las críticas que se hizo fue que era una compra muy grande. Y yo digo que las cooperativas no se han de limitar a ser empresas pequeñas y de ambición reducida. Las cooperativas han de competir con los grandes. Las cooperativas son sociedades como las otras, solo que mientras unas ponen el capital en el centro de su actuación, otras ponen el trabajo.
¿Y como ve desde su perspectiva el futuro de Caprabo dentro de Eroski teniendo en cuenta que la parte más importante de la empresa está en Catalunya?
Soy optimista y no solo desde el punto de vista económico. Me atrevo a decir que en tres años Caprabo va a dar lugar a la cooperativa más grande de Catalunya. Ello es fruto del proceso de cooperativización decidido desde Eroski. Al final de este proceso Caprabo tendrá más de 9.000 socios cooperativistas.
¿Ve usted si esta cooperativa puede tener relaciones o acuerdos con lo que representa Clade en Catalunya?
Sin duda, pero eso lo tendrán que decidir los responsables de Caprabo y de las entidades de Clade.
Usted era el máximo responsable de Eroski cuando se consiguió la adhesión del grupo Consum. Una cooperativa radicada en Valencia que, al cabo de unos años, se separó de MCC sin muchas explicaciones...
En mi opinión lo que sucedió es cosa de la dinámica de las relaciones entre dos grandes empresas. Quizás la clave era la confianza. Yo estuve en los inicios de la unión y debo decir que siempre hubo una gran relación de debate y colaboración entre el responsable de Consum, Paco Pons, y yo mismo. Luego, el distanciamiento fue más por motivos profesionales.
Sea como fuere lo que me parece importante es no caer en la trampa de ver en ese divorcio el conflicto vasco y no vasco. Eso es una falacia porqué una y otra cooperativas respondieron a sus propias realidades y quizás lo que falló en el conjunto fue el liderazgo.
Otro caso parecido y que nunca se ha explicado con detalle es el de la cooperativa catalana Ecotècnia
Bueno en el caso de Ecotecnia creo que hubo responsabilidades compartidas. Dicho eso, se ha de dejar claro que los que salen de MCC son los socios de Ecotecnia que inmediatamente deciden plantear una dinámica privada que les ha llevado a formar parte del grupo Alstom. En todo caso me gustaría remarcar que las dos cooperativas de fuera del País Vasco que en su momento se unieron a MCC son Consum y Ecotècnia y las dos marcharon. Y añado que cuando se decidió la adhesión yo estaba en la dirección de Mondragon mientras que al salir ya no lo estaba.
Usted colabora actualmente con Clade. Esta agrupación catalana de cooperativas perece seguir los pasos de MCC. ¿Que le parece?
Las dos entidades tienen cosas en común. Una es el espíritu abierto. Creo que tanto una como la otra tienen su camino bien trazado. En el caso de Clade me consta que hace tiempo que se plantearon incrementar la colaboración entre las entidades asociadas, tener más masa, más peso específico en la economía en la que operan. Las mejoras se producen por la reflexión más que por el efecto imitación, pero tampoco está mal copiar de los que lo hacen bien.
¿En Catalunya que cree que se debería mejorar desde el punto de vista empresarial?
Me acuerdo de una estadística que reflejaba que en Catalunya aproximadamente el 50% de las empresas son unipersonales. Un 4,3% son sociedades anónimas, un 34% son sociedades limitadas y sólo un 11% están el apartado que se denomina “resto de las empresas”, entre el que se encuentran las cooperativas. Creo que la estructura no es la más correcta para conseguir un tejido empresarial que de respuestas a la globalización.
¿Y en su opinión que aspectos se deberían mejorar?
Creo que el tamaño y una formula es la intercooperación y esto sirve tanto para las cooperativas como para cualquier empresa. Solo cooperando se puede avanzar en esta economía que se ha vuelto mundial. En el caso de las cooperativas hay ejemplos que nos sirven. Si tenemos 10 cooperativas que funcionan por separado tenemos , por ejemplo, 10 gerentes y uniéndose quizás tengan suficiente con un gerente y además tendrán un buen responsable de marketing y un buen director financiero y uno que se encargue de la comercialización, en conjunto el resultado será mejor.
Veo que Insiste en su idea de conseguir agrupaciones empresariales más potentes..
Se ha hablado alguna vez de MCC y del papel que tuvo la Caja Laboral Popular en su consolidación. El apoyo financiero es importante, pero lo que más cuenta es conseguir que las agrupaciones y especialmente las cooperativas tengan masa critica y un enfoque hacia el mercado global. Yo acostumbro a decir que los modelos cooperativos que no funcionan es porqué son arcaicos. Las cooperativas han de evolucionar para competir en los mercados que cada vez son más abiertos. En este sentido afirmo que la colaboración interempresarial debe ser contundente, no ligtht.
Durante su mandato Eroski empezó siendo una cooperativa local y terminó siendo una gran empresa de distribución. De ahí pasó a MCC en 1995, el grupo constaba de 112 cooperativas y 28.000 empleados. Cuando lo dejó tenía más de 60.000 empleos y una sólida implantación internacional. Pero también tuvo que afrontar la crisis de los años 90. ¿Como ve ahora la respuesta de MCC a la crisis actual?
En la década de los 90 las cooperativas de Mondragon superamos la crisis con grandes esfuerzos y poniendo el valor del trabajo en primer plano. Se redistribuyeron trabajadores que quedaban sin trabajo entre las cooperativas que iban bien. Se renunciaron a sueldos o pagas extras y sobretodo se buscaron nuevas actividades que permitieran remontar la situación y también se impulsó la internacionalización del grupo.
Y ahora se reacciona con los mismos principios: poner el trabajo en primera línea, pero además se han hecho los deberes, Mondragón está diversificada no sólo en sus actividades sino que está implantada en todo el mundo y añado que las cooperativas están muy capitalizadas. Hemos pasado 14 años de una situación boyante y en el caso de MCC se ha reinvertido y capitalizado mientras que otros modelos de empresa quizás han distribuido lo ganado en dividendos y se han fiado del recurso al crédito.