22/12/2011
19:39
La estrategia de comunicación de Spotify --el servicio de música en 'streaming' que en tres años ha conseguido 10 millones de usuarios-- es conservadora y el alemán Lutz Emmerich, responsable de la empresa en España, la ejecuta de forma férrea. No se saben a ciencia cierta las cifras de negocio de la empresa sueca, aunque su creciente expansión habla por sí sola. Spotify tiene 2,5 millones de suscriptores 'premium' que pagan 10 euros al mes, lo que da un total de 25 millones de euros de ingresos mensuales sólo por este concepto, aunque esto es una extrapolación libre de este periodista.
¿Están los españoles educados para pagar servicios por Internet?
La tasa de suscripciones está en línea con otros mercados similares. En todo el mundo hay más de 10 millones de usuarios con un 25% de suscripciones. Spotify ha nacido para combatir la descarga irregular, y en España hemos decidido entrar entre otras cosas por eso. Spotify no es alegal o irregular, sino completamente legal.
En Suecia se dice que la piratería musical ha bajado con el nacimiento de Spotify.
Hay estudios de mercado que concluyen que hay un 25% menos de piratería. Si se hiciera en España, la tasa estaría también por ahí. Desde que nacimos nos hemos convertido en la segunda fuente digital más importante de ingresos para las discográficas después de iTunes. Son 150 millones de euros los que ya les hemos pagado. Y la gente prefiere entrar en Spotify que en Kazaa o Bitorrent. En el futuro se buscará tener acceso a la música y preocuparse por qué se quiere escuchar, no por cómo hacerlo.
Hay websites como Grooveshark o Pandora que son gratis y están creciendo mucho.
Todos los conceptos que están en el mercado es bueno que duren. Yo puedo hablar de Spotify, que es gratuito, aunque sólo en parte. Hay una zona gratuita que no cuesta dinero pero que tiene publicidad. Muchos de los usuarios free se convierten en usuarios de pago porque quieren tener la música en cualquier sitio. Nuestra diferencia es que nosotros somos legales y tenemos acuerdos para reproducir legalmente 15 millones de canciones. Somos una alternativa a la piratería. Con los otros, el artista no recibe nada por cada reproducción de sus temas. Nosotros sin embargo ofrecemos a la industria musical un modo de monetizar una audiencia que antes se estaba perdiendo, antes ellos no pagaban y ahora empiezan a pagar.
¿Qué ingresos generan?
No comunicamos los detalles financieros de la empresa.
¿Alguna vez han comunicado un resultado financiero? ¿Lo harán cuando tengan beneficios?
En algún momento se dirá. Por ahora nos estamos enfocando a la inversión. Acabamos de lanzarnos en Estados Unidos y entrar en un mercado así hay que plantearlo muy bien, lo que hacemos ahora es invertir y por supuesto en su momento llegaremos al punto de equilibrio. Esto no es una ONG. Estamos ganando dinero y reinvirtiéndolo.
¿Entre quién se reparten sus ingresos?
Nosotros tenemos acuerdos con las discográficas, a las que pagamos por las licencias. También nos relacionamos con las SGAE de todo el mundo y los acuerdos van independientes de los ingresos que tenemos. No mantenemos una relación directa con los artistas. Hay mucha confusión de a quién pagamos o dejamos de pagar, porque nosotros no retribuimos a los artistas, sino a la discográfica.
¿Y para los que no tienen discográfica?
Para ellos tenemos agregadoras, son empresas que añaden contenido de artistas o sellos independientes. Funcionan como distribuidoras y cuando alcanzamos un acuerdo con ellos pactamos de qué manera hay que subir el contenido a Spotify o cuánto y cómo se paga. Tenemos más de 20 colaboraciones similares.
¿Está la SGAE a favor de esta reconversión de la industria que proponen?
Nosotros tenemos un acuerdo con ellos, no hay nada más que decir.
¿Cómo es su relación con las discográficas?
Nos apoyan y somos una fuente de ingresos para ellas. Tenemos acuerdos privados que no desglosamos.
Hace poco han entrado en EEUU.
Queremos el mundo entero, pero para poder tener el contenido 100% legal hay que hacer al menos dos cosas: hablar con las discográficas, algo que hacemos a nivel global o en regiones grandes, y luego con las SGAES de este mundo, con las que hay que cerrar acuerdos país por país. Pero ya tenemos 12 países y sabemos como hacerlo. Tenemos un equipo de abogados en Suecia y Londres para el que cada vez es más fácil. En 2012 habrá más países, vamos a sorprender.
¿Qué futuro le queda a la venta de música en soporte físico?
La venta física de cedés ha bajado en un 60% ó 70%. Yo opino que el futuro el CD será similar al del vinilo. No está del todo muerto, pero se usa más bien para ocasiones especiales, regalar, coleccionar... Por otra parte los cedés ya son productos con más complementos alrededor, y siempre estarán ahí para el que quiera comprarlos. Pero el futuro será digital.