Una de cada dos personas fuman y el porcentaje de la población de clase media-alta que vive en las grandes ciudades y capitales son los que más abusan del tabaco
Fumar es la causa de muchas enfermedades mortales, daña casi todos los órganos del cuerpo y reduce el tiempo de vida del fumador.
Se estima que en España fuma aproximadamente una de cada tres personas, y entre la población mayor de 40 años fuma una de cada dos personas. También se sabe que fuman más las personas de clase media alta (en torno al 45%) y las que viven en las grandes ciudades.
Hoy en día es incuestionable que el tabaquismo es la causa evitable más frecuente de muerte prematura en los países desarrollados. En España mueren cada año unas 40.000 personas por enfermedades relacionadas directamente con el tabaco.
Entre las que destacan la cardiopatía isquémica o enfermedad por obstrucción de las arterias coronarias, que son las que riegan el músculo cardíaco, el cáncer de pulmón, la enfermedad obstructiva crónica de los bronquios y la enfermedad de los vasos sanguíneos del cerebro.
Se ha comprobado que el grado de conocimiento de la población acerca de los efectos nocivos del tabaco es bajo. Dejar de fumar es, por tanto, una de las principales actividades de prevención de las enfermedades cardiovasculares, causantes, como se ha dicho, de un gran número de muertes en España.
Olvidar este hábito requiere mucha fuerza de voluntad y esto se debe a que la nicotina es una droga muy adictiva y para algunas personas puede llegar a ser tan adictiva como las drogas más fuertes.
Si el fumador no se siente capaz de dejar de fumar, hay múltiples sistemas que podrán ayudar a perder este hábito. Los parches de nicotina son un método pero hay distintos tipos de medicina natural que también pueden servir, ya sea la acupuntura o la medicina homeopática. Además, hay médicos especializados en el tabaquismo y la adicción.
El abandono del tabaco supone grandes beneficios para el cuerpo y la mente. La capacidad física y pulmonar mejora; se reduce un número muy elevado de riesgo a todo tipo de enfermedades; el sistema inmunológico se refuerza; está demostrado el aumento de la seguridad en uno mismo que genera el saber que sí se puede vencer al tabaco; entre muchas otras.