Esta semana ofrecía un curso y entre el público había bastante gente mayor. Me sorprendió la gran cantidad de tabletas que muchos traían y lo bien que se manejaban con las pantallas táctiles, mucho mejor que con los portátiles. Es muy posible que en la casa del lector los Reyes hayan sido generosos, y ciertamente
techies, y hayan traído una tableta como el Ipad o un Ereader como Kindle. Y es que este 2012 va a ser el año del desembarco y generalización de las otras pantallas: smartphones, e-readers y tabletas. Este año se consolida ese largo adiós a la pantalla del ordenador.
A pesar de la crisis económica los nuevos dispositivos se están haciendo un hueco en nuestro día a día. La bajada de precios de dispositivos así como en las tarifas de datos de los móviles, han derribado las cercas al campo. Si hace unos años la ubiquidad se entendía si estabas cerca de punto de conexión wifi, ahora hemos llegado a una verdadera ubiquidad: con mi tarifa de datos estoy siempre conectada.
Según presentaba la Fundación Telefónica esta semana su
Informe de la Sociedad de la Información en España, la banda ancha móvil supera a la fija, 16 millones de líneas frente a 11. Los móviles empujan esta tendencia.
Tras el Reino Unido, España es el estado de la Unión Europea con mayor penetración de
smartphones según datos de
Ofcom. Tener un
smartphone empieza a ser muy normal, uno de cada dos móviles es ya un teléfono inteligente.
De hecho, en 2011 estos terminales han desbancado al ordenador como terminal de acceso a Internet más vendido en el mundo. Por primera vez, en 2011 se vendieron más
smartphones que ordenadores.
En cuanto a tabletas, el iPad es el rey. La tableta de Apple, aún no siendo la opción más barata, domina más de la mitad del mercado de tabletas en España.
Se calcula que el parque de tabletas supera las 750.000. Estas navidades han supuesto un salto en la penetración de estos dispositivos junto a los
e-readers. Según un estudio de
Comscore, España lidera la adopción de las tabletas en Europa.
No es de extrañar que al gran público le entre mejor una tableta o un
smartphone con pantalla táctil: de hecho es un factor clave.
Este tipo de dispositivos facilitan enormemente la interacción con el aparato. El usuario ya no necesita ser avanzado para utilizarlo y adoptarlo como dispositivo de compañía .
Fíjese mañana en el metro o en el autobús: verá hasta qué punto están cambiando las cosas ¿Cuántos leen un diario de pago? ¿Cuántos leen un diario gratuito (de los dos que quedan)? ¿Cuánta gente lee libros? ¿Cuántos juguetean con la pantalla de su
smartphone?. Se dará cuenta cómo algunas cosas han pasado a ser actividades en peligro de extinción mientras es ya muy común navegar por Internet con el móvil y cada vez menos extraño tener enfrente a un lector pegado a su lector de libros digitales.
Estamos, pues, ante la evolución de la era post-PC. No vamos a dejar de golpe a los ordenadores, sino que los iremos sustituyendo por
diferentes dispositivos según nos resuelvan mejor cada una de nuestras necesidades y situaciones en las que nos encontremos. Puede que comencemos el relato en una pantalla (de ordenador), y lo sigamos en otra (en el móvil), y la retomemos finalmente en una tercera pantalla, en una tableta y cómodamente sentados en el sofá de casa.