Desde principios de 2012, la Generalitat renunció a las dos sillas que tenía en el consejo de administración de
Ficosa Internacional. Fuentes de la
conselleria d'Empresa i Ocupació confirman a
Economía Digital que el director general de Indústria, Joan Sureda, y el exdirectivo de la consultora Accenture, Pedro Navarro, pactaron su salida “de mutuo acuerdo con la empresa”. Ambos ejercían de portavoces del
holding industrial del Govern,
Avançsa.
En lugar de estar presentes en los consejos de administración, ahora mantienen “reuniones bilaterales” en las que se usa el
Institut Català de Finances (ICF) “como instrumento de seguimiento”. En los encuentros también participan los responsables de Industria, quienes defienden que es mejor mantener “una relación bilateral fluida” para fiscalizar el funcionamiento de la compañía que no participar en las reuniones del consejo.
Crédito participativo
La Generalitat estaba en el máximo órgano directivo de la multinacional desde marzo de 2009, cuando aprobó un crédito participativo a través del ICF de 50 millones de euros para sacar a flote a la compañía. Entonces, el mercado de componentes de la automoción estaba en caída libre y el grupo tenía dificultades incluso para pagar las nóminas de la plantilla. El Govern tripartito autorizó el balón de oxígeno de Ficosa.
El Ejecutivo actual, de CiU, asegura que el “cambio de modelo en la relación y seguimiento” con la empresa no tiene relación alguna con el
conflicto familiar que existe entre los fundadores de Ficosa.