Emilio Saracho, presidente de Banco Popular. EFE

El ladrillo desangra aún más al Popular

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Banco Popular pierde 137 millones en el primer trimestre, lastrado por casi 500 millones de dotaciones para el negocio inmobiliario

Barcelona, 05 de mayo de 2017 (08:32 CET)

El negocio inmobiliario es el chaleco de plomo de Banco Popular. La entidad presidida por Emilio Saracho registró pérdidas por 137 millones de euros en el primer trimestre. Comparado con los tres primeros meses del año pasado, cuando había logrado beneficios por 93,7 millones, los resultados del banco cayeron un 147,31%.

Entre enero y marzo de este año, Banco Popular tuvo que destinar 496 millones de euros a provisiones para sus activos inmobiliarios, y este negocio arrojó pérdidas por 317 millones.

Estas provisiones, sumadas a las que ya había realizado el banco, elevaron la ratio de cobertura total hasta el 45,2% y la de morosos hasta el 51,4%.

En un hecho relevante comunicado a la CNMV, este banco informó que ganó 180 millones con la actividad comercial minorista, especializada en pymes.

Las tres posibles salidas del Popular a su crisis

A lo largo del 2016, el Popular registró pérdidas por 3.485 millones de euros, y su complicada situación le enfrenta a tres posibles salidas: ampliación de capital por al menos 4.000 millones, vender negocios o liquidar activos improductivos, sobre todo los relacionados con el área inmobiliaria.

Tras la asunción de Saracho al frente del banco, la entidad ha tenido que hacer frente a una continua fuga de depósitos, que han caído un 10% entre diciembre y febrero, por un valor de 7.407 millones de euros. Además, sus valores se derrumbaron un 18,82% en los últimos tres meses, y el 67% en un año. Actualmente sus acciones se cotizan en 0,69 euros cada una, por lo que el valor bursátil del Popular es de 2.879 millones de euros.