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Emilio Saracho renuncia a una indemnización de 4 millones de euros. Además, un juez confirma que el despido de Ángel Ron fue procedente

Economía Digital

Emilio Saracho, en una de las últimas juntas de Banco Popular. EFE/ED/archivo

Barcelona, 16 de junio de 2017 (11:19 CET)

Los embrollos judiciales por la disolución de Banco Popular implican también a los dos últimos equipos directivos  que comandaron  la entidad en sus últimos meses de vida. Emilio Saracho, que este jueves reconoció que los accionistas “están en todo su derecho” a reclamar en los tribunales el dinero perdido, ha optado por no echar más leña al fuego y renunciará a una indemnización de más cuatro millones de euros, contemplada en su contrato.

Según publica este viernes El Mundo, además de la prima de entrada de cuatro millones, Saracho firmó un contrato de acuerdo al cual, si no completaba los cuatro años pactados como presidente, tendría derecho a una compensación de salida de más de cuatro millones. Banco Santander ya conoce la decisión tomada por el directivo, que seguirá ligado al grupo presidido por Ana Botín durante los próximos tres meses como asesor en el proceso de absorción.

Saracho, que ha reconocido que intentó evitar que el Popular fuese vendido al Santander por la cantidad simbólica de un euro, fue reelegido este jueves como consejero del grupo aeronáutico IAG. El ex directivo de JP Morgan también mantendrá su asiento en el consejo de Inditex, que celebra su junta general el próximo 18 de julio.

Emilio Saracho: el Santander ya conoce la renuncia de Saracho a la indemnización por su salida antes de tiempo del Popular

La salida de Ángel Ron

El perfil bajo de Saracho contrasta con la posición tomada en los últimos días por su predecesor en el cargo, Ángel Ron. El que fuera presidente del Popular durante una década presentó tras su salida una demanda por despido improcedente, en la que reclamaba una indemnización que, según fuentes judiciales citadas por El País, podría alcanzar hasta los 4,3 millones. Una reclamación que ya ha sido tumbada por el juez. Así, el magistrado de lo Social del juzgado 33 de Madrid ha desestimado la demanda de Ron al considerar que en el momento de su dimisión no tenía un contrato laboral con el banco, sino mercantil. Además el juez incluso señala las “sospechas de una posible autocontratación fraudulenta" por parte del directivo.

Ron inició el pasado fin de semana un tour mediático en el que, poco a poco, ha ido elevando el tono de las acusaciones contra su sucesor en la presidencia del Popular. El directivo gallego ha llegado a acusar a Saracho de hacer caer intencionadamente el valor de las acciones de la firma para facilitar su posterior venta.