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La embajada de EEUU tomó la iniciativa para despegarse del conflicto catalán y desautorizó la conducta de los congresistas que se reunieron con Puigdemont

Barcelona, 14 de abril de 2017 (14:17 CET)

No hubo necesidad de que ni el Ministerio de Exteriores o la Moncloa intervinieran: la embajada de los Estados Unidos (EEUU) en España emitió de motu proprio el comunicado ratificando su apoyo a una España “fuerte y unida” con en el que se desentiende, por tanto, del conflicto catalán. Los representantes diplomáticos de la nueva administración Trump decidieron sin interferencias que la gira que realizó Carles Puigdemont y la conducta de dos congresistas en su visita a Cataluña y Madrid no beneficiarían a las relaciones entre ambos países.

Antes de que España pudiera pedir explicaciones, la embajada en Madrid de EEUU divulgó, de nuevo, la posición de la Casa Blanca sobre el escenario catalán: “es un asunto interno de España”. No es la primera vez que esta administración prefiere una España sin derivas independentistas: tanto el expresidente Barack Obama como el último embajador, James Costos, se han mantenido en esta posición, informa ABC.

Por otro lado, Donald Trump dio instrucciones a la Secretaría de Estado, tras las conversaciones telefónicas de principios de año con Mariano Rajoy, de considerar a España como un aliado privilegiado en Europa, según ha podido saber Economía Digital en fuentes diplomáticas.

La visita de los congresistas ha avergonzado a la diplomacia de EEUU

La visita de los congresistas Dana Rohrabacher (Partido Republicano) y Brian Higgins (Partido Demócrata) no ha sido cómoda a ojos de la nueva diplomacia estadounidense. Los dos representantes tenían programados encuentros en la Moncloa y en el Ministerio del Interior, pero faltaron a ambas citas porque la noche anterior "estuvieron de fiesta" en Barcelona, como avanzó Economía Digital. Además, cuando se encontraron con Puigdemont, se fotografiaron con las banderas catalana y estadounidense, pero la española brilló por su ausencia. La imagen ha incomodado al cuerpo diplomático y despertó recelos en la administración de Rajoy.

El gobierno de Trump ha llamado la atención a Rohrabacher e Higgins

Rohrabacher es presidente del subcomité de Europa de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, mientras que Higgins jugó un papel destacado en el proceso de paz de Irlanda del Norte. Sin embargo, en su viaje a Europa –que comprendió paradas en Cracovia, Lisboa y Ámsterdam-- estos representantes participaron en un debate sobre el uso del cannabis en Berlín.

La sensación del gobierno español, según fuentes citadas por ABC, es que Rohrabacher (conocido por su defensa a ultranza de Vladimir Putin) e Higgins vinieron a pasárselo bien y sobre el asunto del referéndum ni entendían nada ni estaban preparados”. Antes de que estos legisladores abandonaran el país, Fidel Sendagorta (director general para América del Norte, Asia y Pacífico del Ministerio de Exteriores) les recordó que España es un aliado no sólo en cuestiones económicas, sino también en la lucha contra el terrorismo y como socio estratégico en temas de defensa.

Por ejemplo, el diplomático español les remarcó que la base española de Rota fue clave para el bombardeo norteamericano sobre las bases del gobierno sirio, luego de que el régimen de Bashar al-Ásad realizara un ataque químico contra su población.

El encuentro de Puigdemont con Carter tampoco tuvo las repercusiones buscadas

El encuentro secreto de Puigdemont con el expresidente Jimmy Carter tampoco tuvo los resultados esperados. El Carter Center no difundió ninguna imagen oficial de la reunión y, casi en simultáneo con la embajada estadounidense, emitió un comunicado con el que afirmó que no se involucraría con la causa independentista catalana. Además, el presidente del Partido Popular catalán, Xavier García Albiol, denunció que el encuentro fue posible gracias a la donación económica que hizo Ambler Moss, actual miembro del Diplocat (entidad público-privada apoyada por la Generalitat para promover las relaciones exteriores.)