Soraya Sáenz de Santamaría, la vicepresidente del Gobierno español. /EFE

Sáenz de Santamaría provoca la división en el soberanismo

stop

Su presencia en un acto de apoyo a la fiesta de Sant Jordi divide a los editores y fuerza al Govern a que Junqueras acompañe al consejero de Cultura, Santi Vila

Barcelona, 21 de abril de 2017 (20:01 CET)

Un terremoto. Una bronca, de nuevo, por los símbolos. La presencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría en el acto de apoyo a la proclamación de la fiesta de Sant Jordi como patrimonio inmaterial de la Unesco, ha desatado los nervios del gobierno catalán. También el sector editorial, o una parte de ese sector, al entender que Sáenz de Santamaría ha intentado otra especie de 'operación diálogo' a cuenta de Sant Jordi.

El propio consejero de Cultura, Santi Vila, un hombre apocado y siempre temeroso de no decir una palabra más alta que otra y que juega todos los papeles posibles, ha calificado de “instrumentalización indelicada” por parte del Ejecutivo español esa presencia de la vicepresidenta. Vila ha ido más allá, y ha considerado, siguiendo al escritor y filósofo Francesc Pujols, que “el pensamiento catalán rebrota siempre y sobrevive ante ilusos enterradores”.

Vila asegura que se trata de una "instrumentalización indelicada" de Soraya

Según Vila, “en circunstancias como esta vale la pena recordar esas palabras”, porque “a las puertas de la Diada de Sant Jordi, estas instrumentalizaciones tan indelicadas vale la pena que se contesten con claridad”.

Ante Sáenz de Santamaría, una presencia que había anunciado la Cámara del Libro, el gobierno catalán ha querido reaccionar. Y, además de Vila, ha asistido el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, que tiene buena relación con la número dos de Rajoy.

Pero los más fieles al movimiento soberanista, y relacionados con el mundo de la cultura han reccionado con rotundidad. El productor televisivo Toni Soler, muy activo en las redes sociales, ha asegurado que se trata de un error compartir ese acto con la vicepresidenta, y ha pedido “dignidad” al sector editorial, “a riesgo de que no me publiquéis más”. Y ha lanzado, de forma irónica, una felicitación: “Felicidades al departamento de Cultura y gremios de libreteros y floristas por hacerle a Soraya una campaña de imagen gratis”.

Independentistas critican que se le haga a la vicepresidenta una campaña de imagen gratis

Posteriormente fue rectificando, porque la pelota se la pasó Santi Vila a Junqueras, dando a entender que Cultura no había tenido nada que ver con la presencia de Soraya.

La presión del mundo independentista en las redes, con Toni Soler como cabecilla, ha llevado a la editora de La Campana, Isabel Martí, a dimitir, incluso, de la junta de la Asociación de Editores.
Todo denota el nerviosismo en el campo soberanista, y en el seno del Govern, con la división entre el Pdecat y ERC, que buscan mostrar una unidad imposible, a pesar de actos como el de este mismo viernes, con la lectura de un manifiesto en el Palau de la Generalitat con el que se han comprometido a organizar, convocar y celebrar un referéndum de autodeterminación.