Valeriano Gómez en la presentación de su libro 'Remunicipalización, ¿ciudades sin futuro?'.

Valeriano Gómez: “Me niego a admitir que la gestión pública es superior”

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El exministro de Trabajo en el Gobierno de Zapatero aborda el proceso de municipalización en ayuntamientos como el de Barcelona en un libro con otros expertos

Manel Manchón

Economía Digital

Valeriano Gómez en la presentación de su libro 'Remunicipalización, ¿ciudades sin futuro?'.

Barcelona, 01 de junio de 2017 (13:42 CET)

Valeriano Gómez (Jaén, 1957) fue ministro de Trabajo en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero entre octubre de 2010 y diciembre de 2011, y secretario general de empleo entre 2004 y 2006. En un trabajo coral, con otros expertos, economistas, juristas y académicos, Gómez aborda un fenómeno generalizado en las grandes ciudades españolas, que arrancó con la irrupción de los nuevos movimientos sociales y políticos que han logrado alcaldías como la de Barcelona o Madrid. En el trabajo, Remunicipalización, ¿ciudades sin futuro?, se cuestiona que el modelo de gestión deba ser el estrictamente público, y se ofrece una perspectiva amplia de la complejidad de la gestión de los servicios básicos a la ciudadanía. Valeriano Gómez, en una entrevista con Economía Digital, asegura que “se debe huir de los apriorismos”, y constata su apuesta: “Me niego a admitir que la gestión pública es superior”.

Con intentos como la remunicipalización del servicio de agua, o de los servicios funerarios, uno de los más activos en ese sentido es el Ayuntamiento de Barcelona, con la alcaldesa Ada Colau. Gómez considera que hay otras soluciones, y que se trata de un fenómeno político en el que ha primado “la ideología, que siempre tiene mucha fuerza”.

A su juicio, ese debate es una constante a lo largo de la historia reciente, con casos de éxito y de fracaso, y que se debe establecer un equilibrio entre el poder de la administración pública y el del mercado. “Una de las posibles soluciones a este conjunto de dificultades en aquellas administraciones públicas que han considerado la decisión de impulsar un proceso de municipalización es contemplar la posibilidad de creación de empresas mixtas con capital y participación, mayoritaria o no, de la Administración. Una solución de esta naturaleza permitiría mantener un grado de control en la toma de decisiones y el seguimiento de la gestión sin asumir los impedimentos actualmente planteados en nuestra legislación”, asegura Gómez.

Barcelona y Madrid impulsan proyectos de remunicipalización, que pueden ser más costosos para los ciudadanos

En el libro se analiza esos intentos, principalmente de Madrid y Barcelona, que contrastan, según se señala, con las prácticas que los organismos internacionales recomiendan en los últimos años. La cuestión que se destaca es que, de hecho, esos servicios nunca han dejado de ser públicos, son de titularidad pública, y lo que se discute es la gestión posterior. En el caso de Madrid, la alcaldesa Manuela Carmena, considera prioritario la recuperación de la gestión directa de la recogida de basuras y otros servicios, como la limpieza viaria, el cuidado de parques y jardines o la reparación de aceras y viales, señalando, en su programa, que “se procederá a remunicipalizar por todos los cauces los servicios municipales privatizados para que sean públicos y de gestión 100% pública”.

Respecto a Barcelona, Barcelona en Comú propone reconsiderar “la gestión privada del abastecimiento de agua, la privatización de aparcamientos municipales o la ampliación de la Ronda Litoral”.

 

El contraste es que “todo este movimiento se produce en un momento en que, por ejemplo, el Banco Mundial (BM) organiza cursos, con asistencia masiva de representantes municipales, sobre las fórmulas de colaboración público-privada (conocidas como PPP por las siglas en su denominación más común en inglés). Según el BM, los PPP son una fórmula válida (entre otras) para atraer financiación y mejorar las prestaciones de servicios públicos”.

El Banco Mundial apuesta por la colaboración público-privada en la gestión de servicios municipales 

Valeriano Gómez se muestra partidario de la “colaboración publico-privada, y, por tanto, de las empresas mixtas, con distinto porcentaje de la administración pública, que puede estar en mayoría o en minoría”.

A su juicio, sin embargo, lo más importante, frente a la efervescencia del debate político e ideológico, es aflorar la máxima transparencia, y promover una discusión pública con todos los elementos. “Tanto la municipalización como la gestión privada o los instrumentos de colaboración público-privada deben ser contempladas sin apriorismos. Los límites que explican las preferencias entre una y otra son dinámicos y los resultados en la gestión deberían ser, a estar alturas del debate, los determinantes en la toma de decisiones públicas. Por eso, aspectos como la transparencia, el control público de la política tarifaria y de los niveles de calidad en el servicio, las condiciones laborales en que los trabajadores prestan servicios (ya sea desde la Admistración local, la empresa pública o mixta o la empresa privada) son elementos clave en el balance que determina la elección entre fórmulas de gestión”.

Gómez señala que se debe atender un debate "sin apriorismos" y viendo cómo se mejora la calidad del servicio

Una de las consideraciones clave en todo el debate sobre los proyectos de 'remunicipalización' es cómo se atienden las inversiones. Gómez, ante ese reto, responde que “es primordial, porque para financiarlas, éstas pueden recaer en los ciudadanos”, con nuevas tasas e impuestos. Lo que Valeriano Gómez apunta es que los gestores públicos deben ofrecer toda la información, con todos los implicados, para ver, caso por caso, cómo se mejora la gestión y la calidad del servicio, analizando con detalle, por ejemplo, qué se coloca en una factura del agua, qué impuestos incluyen las diferentes administraciones, al margen del coste real por el servicio que presta la empresa.

En el libro, desde diferentes ópticas, participa, además de Valeriano Gómez, el ecomomista Ramón Tamames; el jurista Jesús Sánchez; el ingeniero Ramiro Aurín; el economista Lorenzo Dávila y el periodista y gestor de medios Carlos Díaz Güell. Lo ha coordinado el Observatorio de Servicios Urbanos, una plataforma que quiere convertirse en “altavoz de las opiniones de los ciudadanos sobre sus servicios municipales”.