Aseguradoras y mutuas pugnan por el ahorro a alto interés

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NUEVAS CONDICIONES

Las sicav viven una nueva época dorada

17 de julio de 2011 (13:16 CET)

La decisión del Gobierno de “castigar” a las entidades bancarias y de ahorro que ofrezcan intereses superiores al Euríbor más un 1% ha abierto la pugna por el dinero que siempre busca alta remuneración con el mínimo riesgo. En esta batalla han entrado, con sordina, las aseguradoras y mutuas, que a pesar de tener un fuerte control desde la dirección general de seguros, se rigen por otros parámetros. Su armas son la solvencia y flexibilidad.

“Hasta que el Gobierno no metió mano no había forma de competir con los tipos que ofrecían bancos y cajas ahora quizás estemos en mejores condiciones”, admite el portavoz de una potente mutua.

Cuando entidades como CatalunyaCaixa o Bankia se han apeado de las ofertas que suponían para los ahorradores remuneraciones superiores al 4%, aseguradoras como Mutua Madrileña o Axa, publicitan productos con el mismo guarismo como atracción para el cliente. Las entidades aseguradoras niegan voluntad de confrontación pero las cifras cantan.

La Mutua Madrileña es la que con menos remilgo se ha lanzado a ocupar el espacio vacío que dejan bancos y cajas. Ofrece un Plan de Previsión Asegurado con un interés nominal del 4,25% renovable cada trimestre, que se ha mantenido sin variación el último año y renta como mínimo el 2,86%, según explica Luis Miguel Rodríguez, responsable del área de comunicación externa de la entidad madrileña. El seguro de ahorro se puede contratar desde 10 euros y los ahorradores pueden retirar en cualquier momento su aportación. Pero no todo son alicientes. Este producto tiene una comisión del 1%, lo que reduciría finalmente la rentabilidad para el cliente, pero forma parte de la flexibilidad que cada entidad puede aplicar.

“Siempre hemos estado ahí”


Todos los operadores del sector del seguro consultados por Economía Digital se han mostrado prudentes y no entran frontalmente en la batalla. “No es que queramos ocupar el espacio que dejen bancos y cajas en la captación del ahorro, es que siempre hemos estado ahí”, explica un responsable de una multinacional de seguros. La formula escogida son seguros de vida retribuidos a interés fijo. A este producto se unieron a partir de 2007 otros como los llamados Planes Integrales de Ahorro Sistemático (PIAS). Estos planes son seguros parecidos a los fondos de pensiones, pero que no tienen la obligación de mantenerse hasta la jubilación, con lo que su liquidez es mucho mayor. Los rendimientos varían según sus carteras y los hay también con remuneraciones fijas.

Los PIA, qye se crearon en 2007 (es decir, al inicio de la crisis) no han dejado de crecer. Así, en el último ejercicio aumentaron un 23% y en los primeros seis meses de 2011 las suscripciones han subido un 11%, según la patronal del sector, Unespa. En total estos productos acumulan 2.342 millones, suscritos por 468.000 ciudadanos.

Aunque las aseguradoras ofrezcan nominalmente tipos equivalentes a los que hasta el 3 de julio ofrecían bancos y cajas, sus portavoces aclaran: “Lo que nos caracteriza a las compañías de seguros es precisamente la solvencia”. Porque cuando bancos y cajas de ahorros pasan con estrechura la criba de la solidez de su capital, las compañías de seguros multiplican, de media por diez las garantías exigidas por el Gobierno.

Pero no todo son ventajas. Las aseguradoras tienen también sus propios limites. Así el interés técnico que pueden ofrecer no puede superar el 2,89%, aunque cada entidad tiene una cierta flexibilidad para variar al alza sus ofertas, según reconoce un portavoz de la patronal de seguros, Unespa.

No todas las empresas de seguro y las mutuas tienen tan claro el nuevo panorama. Para intentar competir con bancos y cajas precisan canales de distribución propios y algunas sociedades se han apoyado casi exclusivamente en las redes de sucursales de los bancos con los que han trenzado acuerdos, lo que supone que ahora no puedan operar absolutamente por su cuenta.