DIA pide a sus franquiciados fraccionar el IVA de los royalties

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La cadena de supermercados incluye en las condiciones de sus nuevos contratos los pagos fraccionados a Hacienda

Protesta de franquiciados de supermercados DIA.

Madrid , 11 de julio de 2016 (01:00 CET)

El intento de DIA de imponer un nuevo contrato que contempla pagos más elevados por el uso de la marca está generando gran resistencia entre buena parte de sus franquiciados que rechazan un nuevo contrato que –aseguran— les perjudica.  

Los franquiciados han explicado a este diario que, entre las nuevas condiciones que intenta extender la cadena, se encuentra el aplazamiento del pago del IVA. La empresa también ha prometido a los franquiciados que devolverá parte de los nuevos pagos, aunque esta promesa aún no se ha concretado, según comentan los franquiciados afectados.  

Las razones por las que DIA pretende aplazar los plazos de pago de sus nuevos royalties –que ascienden hasta el 7,2% del precio de la mercancía comprada— aún no han sido aclaradas. La empresa cuenta con casi 27 millones de euros de pasivo por impuestos diferidos en su balance del año pasado.  

DIA , que el año pasado pagó 56 millones sobre los beneficios, desmiente que tenga tensiones de tesorería y también niega que haya tenido problemas recientes con Hacienda.  

Las inspecciones de Hacienda    

La Agencia Tributaria ha puesto la lupa sobre las cuentas de DIA durante los últimos ejercicios fiscales. En el informe de los resultados financieros de 2014, DIA reconoce que se había visto obligado a regularizar su situación con Hacienda.  

"La sociedad ha procedido a los pagos en concepto de Impuesto de Sociedades del ejercicio 2008 por un importe de 3,86 millones de euros y el correspondiente al Acta de Inspección del Impuesto sobre Sociedades de los ejercicios 2008, 2009 y 2010 por importe de 2,85 millones", reconoció la compañía el año pasado.  

Pero los problemas con Hacienda se remontan a las declaraciones de 2003. En 2013 la compañía tuvo que regularizar su situación con Hacienda tras un acta de inspección que terminó con un pago de más de 21 millones de euros.  

La compañía también ha afrontado investigaciones tributarias en Brasil, uno de sus principales mercados fuera de España. Las inspecciones fiscales de ese país descubrieron una discrepancia de unos 90 millones de euros.