El grupo Zeta se juega 21 millones en un juicio laboral

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El comité de empresa lleva a la compañía a la Audiencia Nacional por no rebajar los salarios de los directivos tanto como los de la plantilla

Economía Digital

La plantilla de El Periódico, reunida en la redacción de Barcelona con su director, Enric Hernández,a la derecha, más elevado / EFE
La plantilla de El Periódico, reunida en la redacción de Barcelona con su director, Enric Hernández,a la derecha, más elevado / EFE

Barcelona, 19 de diciembre de 2016 (06:00 CET)

Agustí Cordón lleva algo más de un año como consejero delegado del grupo Zeta y ya tiene su primer conflicto importante con la plantilla. Poco ha podido disfrutar de los primeros beneficios del grupo en años. Los 13 millones ganados en 2015 pueden irse de un plumazo si pierde el juicio que tienen este lunes 19 en la Audiencia Nacional.

Ni Cordón ni la familia Lara, que han ganado fuerza en el accionariado para apoyar a los Asensio, estaban cuando se firmó el último expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), en 2014. Este acuerdo, todavía vigente, es el origen del conflicto entre la empresa y la plantilla del grupo, al que le puede costar 21 millones de euros.

El acuerdo del ERTE, que era para tres años, establecía una bajada salarial del 9% para la plantilla afectada, más de 600 trabajadores de los 1.200 que tiene el grupo. En concreto, afectaba a los empleados de El Periódico de Catalunya, Sport y las revistas de Zeta, entre las que se encuentran Interviú, Woman y Cuore.

¿Rebajas para todos?

El comité de empresa del grupo, que en 2014 ya acumulaba unos 500 despidos y varias bajadas salariales a causa de la crisis, exigió que el recorte salarial afectara también al personal fuera de convenio. Es decir, a los directivos del grupo, unos 90. Por ello, ambas partes firmaron que los directivos debían sufrir una rebaja salarial de, al menos, el 9%.

Lo que llevó al comité de empresa, en julio, a demandar a la compañía fue el supuesto incumplimiento de dicho acuerdo. Según denunciaron los trabajadores, la rebaja salarial fue muy inferior para la dirección. Por un lado, porque los variables no se rebajaron en la misma medida. Por el otro, porque subieron sueldos de algunos directivos para retenerles.

Empresa y trabajadores encargaron una auditoría externa sobre los sueldos a la auditora Mazars, que constató que el personal fuera de convenio no sufrió la misma rebaja. La dirección lo justificó por las cláusulas de retención de talento. Es decir, que tuvo que subir la remuneración a personal clave para que no dejara la empresa.

A la tercera va la vencida

El juicio, que ya se ha aplazado en dos ocasiones –en octubre y en noviembre–, se celebrará finalmente este lunes 19 en la Audiencia Nacional, después de que fracasaran las vías de conciliación, con intermediación incluso del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA).

Si la sala de lo social de la Audiencia, la misma que declaró nulo el ERE de Coca Cola, da la razón a los trabajadores, el grupo editorial de los Asensio puede tener que pagar una factura de 21 millones de euros. El comité de empresa pide que se declare nulo el ERTE y la rebaja salarial aplicada a la plantilla en 2014.

El coste de dichas medidas se estima en unos 7 millones de euros anuales. Como su vigencia es de tres años, en total podrían ser 21 millones. El juez también podría optar por la compensación parcial, lo que reduciría dicha factura, o dar la razón al grupo Zeta, que siempre ha mantenido la legalidad de los sueldos de sus directivos.

Un roto en las cuentas

En el peor de los casos para la compañía, la sentencia haría un roto importante en sus cuentas. El grupo editorial consiguió en 2015 romper tres años de pérdidas y ganar 13,25 millones de euros. A pesar de que su facturación bajó un 4%, hasta los 188,6 millones, consiguió ganar dinero gracias a la contención de costes.

Una sentencia anulatoria del acuerdo de 2014 costaría, así, más del 10% de su facturación anual, y se llevaría por delante el beneficio de 2015 y parte, o todo, del previsto para este ejercicio. Además, incrementaría sus costes salariales un 9% de golpe, con lo que también afectaría a la rentabilidad futura.