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El ataque cibernético iniciado el viernes, a través de varios virus de una misma familia, suma un total de 1.200 equipos infectados en España

Barcelona, 15 de mayo de 2017 (13:55 CET)

España fue uno de los primeros países afectados por el ataque cibernético global que se inició el pasado viernes. Aun así, y a pesar de que el número de equipos infectados no ha dejado de crecer en las últimas horas, nuestro país no aparece entre los más damnificados por una familia de virus que ha hecho sonar las alarmas de la economía mundial. 

De acuerdo a las cuentas del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), organismo oficial dependiente del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, España contabilizaba a mediodía del lunes un total de 1.200 infecciones, lo que la sitúa en el decimosexto lugar entre los países más afectados. Por número de equipos infectados, China, Rusia, Estados Unidos y Reino Unido, por este orden, figuran como los grandes damnificados. En el caso de las islas británicas, por ejemplo, el ataque de ‘ransomware’ afectó el viernes al sistema de salud público NHS, mientras que en Rusia el chantaje de los ciberdelincuentes impactó en su sistema financiero, según reconoció Moscú este fin de semana.

Con las horas se han ido descubriendo nuevas variantes de este virus, todas ellas bajo el signo de la familia Wannacrypt, que habrían conseguido impactar en un total de 230.000 equipos en todo el mundo, repartidos en 179 países.

Wannacrypt: las variantes del virus han infectado un total de 230.000 equipos en todo el mundo

El CERT de Seguridad e Industria (Certsi) (Ministerio de Energía y Agenda Digital) tiene identificados al menos tres variantes de esta familia de virus, según ha reconocido en un comunicado este lunes. Este organismo público ha tenido acceso a las direcciones IP españolas infectadas por una de las variantes del virus, aunque no ha revelado el nombre de las organizaciones a las que pertenecían estos equipos. Entre las grandes compañías afectadas, sólo Telefónica ha reconocido públicamente haber sufrido el ataque dentro de su red informática.