Ruralcaja tiene previsto cerrar 33 de sus oficinas entre Valencia y el área metropolitana a partir de abril. Dentro de un plan de reestructuración interna, la cooperativa de crédito valenciana espera así ganar en eficiencia al cerrar las sucursales con menos volumen de negocio, redirigir esos clientes a otras más grandes y reducir los gastos fijos.
La medida se les comunicó el pasado jueves a los directores de cada oficina en una reunión conjunta convocada con solo un día de antelación. En la sede central en el Paseo de la Alameda, los directores conocieron de primera mano la decisión que afectará a prácticamente un 30% de las sucursales de la ciudad. Las reacciones fueron de cierta sorpresa, aunque no tanto por la maniobra en sí como por la velocidad con la que se ejecutará.
Los plazos ya están establecidos. El próximo 2 de abril las oficinas señaladas no volverán a abrir sus puertas. Serán en total 33 sucursales entre Valencia y los pueblos que componen su área metropolitana. Mientras, los clientes afectados recibirán el próximo 5 de marzo una carta desde Ruralcaja en la que se les indicará cuál será a partir de entonces su nueva oficina, según han confirmado fuentes internas a Economía Digital.
Oficinas más recientes
En la mayoría de los casos se trata de oficinas pequeñas y recientes, producto de una época de expansión hacia nuevas zonas urbanísticas. Sin embargo, en plena crisis del ladrillo, muchas de ellas se han quedado ahora desconectadas, sin apenas clientes. Aunque también existen algunas excepciones, pues las sucursales en la calle Jesús, Arturo Piera o en Mercavalencia se han visto afectadas pese a tener un volumen de negocio más relevante, según apuntan las mismas fuentes.
Por lo pronto, la dirección de Ruralcaja no desveló con exactitud que sucederá con el cerca de un centenar de trabajadores afectados. Aunque la dirección garantizó que aquellos con contratos indefinidos tienen sus puestos asegurados y habló de proponer recolocaciones en otras oficinas, todavía existen muchas incógnitas al respecto. En cualquier caso, los empleados con contratos temporales no cuentan con las mismas perspectivas.
Último año de beneficios
Ruralcaja, considerada la segunda mayor cooperativa de España y cabecera del grupo CRM, terminó su último ejercicio en solitario, el de 2011, con un beneficio de 8,7 millones de euros, casi el doble que en 2010. Ese impulso se debió en gran parte al capítulo de ganancias por activos en venta no corrientes, que generó 3,4 millones de euros, y que en el ejercicio de 2010 había representado unas pérdidas de 3,6 millones.
Ruralcaja, además, ya ha aprobado el proyecto de fusión con Cajamar, que será efectiva en junio. Esta operación dará como resultado la constitución de la nueva entidad, Grupo Cooperativo Cajas Rurales Unidas, que nacerá con 63.559 millones de euros de volumen de negocio y activos por importe de 38.042 millones, el 31% del total del sector de cooperativas de crédito y el 39% de los activos totales de cajas rurales.