El presidente valenciano, Alberto Fabra, no deja títere con cabeza. La lista de las empresas públicas que han adelgazado la plantilla ha crecido en los últimos días y ha afectado a emblemas como la Ciudad de la Artes y las Ciencias (Cacsa), Radiotelevisió Valenciana (RTVV) y la sociedad de Aprovechamiento Energético de Residuos (Vaersa).
La Generalitat ya advirtió el pasado mayo que iba a pasar las tijeras por la administración porque tenía que aligerar el peso del déficit y ha cumplido con su palabra. Durante julio se han presentado tres expedientes de regulación de empleo (ERE) que han sumado a las colas de las oficinas de empleo a 1.805 empleados públicos. Todo ello, sin contar con los 1.221 profesores interinos de los que ha prescindido la Consejería de Educación.
Si los datos del último mes señalan que la sangría del paro ha aumentado en 638 personas en el inicio de la campaña de verano no se debe tanto a un debilitamiento el sector turístico, sino a los recortes del Consell. Y la cifra irá in crescendo como consecuencia de las últimas actuaciones del Ejecutivo valenciano.
Los proyectos 'populares'
La urgencia de reducir los gastos ha obligado a Fabra a adelgazar incluso la Ciudad de las Artes y las Ciencias, a pesar de la millonaria inversión que realizó para hacer del complejo arquitectónico el sello de la Comunitat Valenciana. La génesis de este proyecto se remonta al gobierno de Eduardo Zaplana, primero, y de Francisco Camps, después. Los derroches del pasado pasan ahora factura a Fabra.
La plantilla de Cacsa se quedará con la mitad del personal --de los 325 empleados actuales-- a los que se sumarán los 350 trabajadores de Vaersa y los 1.295 de Canal 9 y Ràdio 9, que ha recibido el mayor varapalo del Consell. El ente público se quedará con apenas 400 personas, lo que ha provocado una guerra sindical con múltiples huelgas y cortes de conexión.
Ahorro de 100 millones
El Consell espera con los ajustes de plantilla previstos para este año reducir los gastos de personal en 100 millones de euros, de los cuales 54 millones corresponderán a RTVV. No obstante, la Generalitat tendrá que asumir el gasto de los despidos. Sólo las cadenas de televisión y radio autonómicas costarán 35 millones.
Pero ahí no acaba todo. Este viernes, Fabra ha salido de nuevo a la carga con la extinción de nueve fundaciones dentro de su plan Estratégico de Racionalización y Reestructuración del Sector Público que dejará en la calle a otras 159 personas. La Comunitat pasará de 39 a tan sólo 11 fundaciones.
Todos estos tijeretazos mandarán al paro a 1.964 trabajadores de la administración junto a otro millar de profesores que, a pesar de que el Gobierno valenciano lo justifica como una rebaja de los costes a largo plazo, le acarrearán este año un mayor endeudamiento.