Ciriaco Hidalgo queda fuera del Parlament y prepara su salto al sector privado

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El asesor económico de Montilla atribuye la debacle del PSC a la crisis, la comunicación, la campaña y la apariencia de Govern poco compacto

Ciriaco Hidalgo

29 de noviembre de 2010 (13:28 CET)

Ciriaco Hidalgo, la mano derecha de José Montilla en la política económica y empresarial de los últimos cuatro años, quedará fuera de la primera línea política catalana. El director del Área Económica de Presidencia era candidato del PSC por la provincia de Barcelona y ocupaba el número 21 de la lista. Por esa demarcación, los socialistas han obtenido sólo 18 escaños, lo que impide su entrada en el Parlament.

Hidalgo ha centrado en los últimos años las relaciones del Ejecutivo catalán con el mundo empresarial. Operaciones como la compra de Sony por parte de Comsa-Emte, la captación de la inversión de una multinacional china del automóvil, las negociaciones con la multinacional Volkswagen para garantizar el futuro de la factoría barcelonesa de Seat han formado parte de su agenda.

Procedente del mundo municipal y dirigente de la UGT de Catalunya, Hidalgo (Cáceres, 1960) se incorporó al Govern en la primera legislatura del tripartito, donde ocupó varios cargos en la consejería de Treball. En el segundo mandato, Montilla le responsabilizó de su oficina económica, que en varias ocasiones rivalizó con la propia consejería de Economia i Finances que dirigía Antoni Castells.

Retirada parcial

Tras el varapalo recibido por la candidatura socialista en las elecciones del 28-N, Hidalgo se plantea una retirada parcial de la política para dedicarse a otras actividades profesionales en el sector privado. “He tenido diferentes ofertas del ámbito empresarial, que en los próximos días iré viendo. De todas maneras, esa no es mi preocupación mayor en estos momentos”, asegura.

En su opinión, la familia socialista tiene un reto urgente: digerir la derrota electoral y adoptar soluciones inmediatas, “en caliente”, sobre el rumbo que debe adoptar el PSC en la nueva etapa. La dura crisis económica, la incapacidad de explicarse convenientemente y la imagen de gobierno poco compacto son, junto con la campaña electoral, los elementos que han llevado al resultado cosechado por la formación progresista.
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