Fotografía de archivo que muestra el logotipo de Audi en un neumático de un Audi A6, en Berlín, Alemania, el 3 de mayo de 2018. EFE/ Hayoung Jeon

Alemania multa con calderilla a Audi por el diéselgate

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La Fiscalía de Múnich impone una sanción de 800 millones de euros a Audi por la manipulación de motores diésel

Carles Huguet

Economía Digital

Fotografía de archivo que muestra el logotipo de Audi en un neumático de un Audi A6, en Berlín, Alemania, el 3 de mayo de 2018. EFE/ Hayoung Jeon

Barcelona, 16 de octubre de 2018 (17:11 CET)

Las autoridades europeas vuelven a multar a Volkswagen Group por el escándalo del diéselgate. En esta ocasión, la Fiscalía de Múnich impuso una sanción de 800 millones de euros a Audi por manipular las emisiones en los vehículos de combustible diésel; una cifra insignificante en comparación con el castigo de hasta 20.000 millones de euros impuesto por las administraciones de Estados Unidos.

La propia empresa reconoció en un comunicado “su responsabilidad en el incumplimiento de sus obligaciones de supervisión”, por lo que pone fin a la investigación abierta contra el fabricante por los motores diésel del tipo V6 y V8. Entre todo el grupo, los automóviles afectados en el Viejo Continente superan los nueve millones.

De este modo, la Fiscalía impuso la sanción máxima por infracción administrativa negligente, de cinco millones de euros, y el añadido por los beneficios económicos obtenidos, de 795 millones de euros, para alcanzar los 800 millones de euros finales.

Se trata del segundo golpe judicial para Volkswagen Group. Antes, la marca Volkswagen ya recibió una sanción de 1.000 millones de euros de la Fiscalía de Braunschweig por “el incumplimiento del deber de vigilancia” y la venta de 10,7 millones de coches con el propulsor diésel trucado.

Las multas contra Volkswagen en EEUU superan los 20.000 millones

La factura en el Viejo Continente se queda por el momento en 1.800 millones de euros. De hecho, la Comisión Europea abrió hace casi dos años un expediente contra Alemania, Reino Unido, España y Luxemburgo por no haber sancionado al fabricante y ser los cuatro países que homologaron los motores modificados de la empresa.

Además, el expresidente del grupo de automoción, Matthias Müller, ya advirtió desde el primer momento que no indemnizará a los clientes europeos. En cambio, sí lo hará con los compradores estadounidenses, una compensación que ascenderá hasta los 17.500 millones de dólares (15.100 millones de euros al cambio actual).

Es sólo una muestra más del diferente trato del que disfruta Volkswagen a uno y otro lado del Atlántico. El conglomerado alemán también tuvo que pagar 4.300 millones de dólares más al Departamento de Justicia y 2.800 millones en un acuerdo para evitar el juicio en el país.

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