El presidente de Telefónica, César Alierta, durante un acto con accionistas en Madrid. EFE/Archivo

Alierta liquida el icono televisivo de la Prisa de Polanco

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Canal Plus desaparece de España tras 25 años de emisión. Telefónica, empresa que adquirió los activos de la compañía, sustituye la señal por #0, un canal que suplanta la programación premium por una generalista

Madrid, 01 de febrero de 2016 (17:00 CET)

Canal Plus cesó este lunes sus emisiones en España. Telefónica, la empresa que adquirió a Prisa los activos de la compañía hace un año –esencialmente la cartera de abonados y derechos televisivos— sustituyó la señal por #0 (leído cero), canal que renuncia a ofrecer una programación premium para competir por la tarta publicitaria armado con una parrilla plagada de programas de entretenimiento.

Con esta maniobra de Telefónica, que preside César Alierta, desaparece el icono televisivo del otrora imperio de la comunicación que fundó, aprovechando las sólidas bases del periódico El País y la Cadena SER, el empresario Jesús de Polanco. De la Prisa que erigió en los noventa, apenas quedan vivas las deudas –3.500 millones de euros— y su mano derecha, Juan Luis Cebrián.

Canal Plus nació en España el 8 de junio de 1990 como consecuencia de la primera concesión de televisiones privadas que autorizó el Gobierno, entonces lo presidía Felipe González (PSOE). La entrega de la señal estuvo envuelta en polémica, ya que el concurso inicial no preveía la modalidad del abono mensual.

Primer paso del desmantelamiento total

La nueva televisión era una franquicia de la matriz francesa a la que Prisa giraba los honorarios correspondientes. Ahora, con el contrato a punto de vencer y el nulo interés de Telefónica por la renovación –en España, su marca, Movistar, es más conocida y valorada— la continuidad del proyecto estaba en entredicho.  

De momento, la marca Canal Plus sobrevivirá en los canales de cine, series y deportes. Pero el paso que Telefónica dio este lunes es sólo el primero para abandonar el sello definitivamente. La maniobra también se explica desde el mercado publicitario.

El grupo de Alierta ambiciona parte del pastel publicitario y presentar batalla a los dos gigantes que dominan el sector en España: Mediaset, del italiano Silvio Berlusconi, y Atresmedia, participado por la familia Lara. Para ello amplió en 350 millones el presupuesto anual de mil millones con el que Telefónica nutre a su plataforma de televisión, rebautizada en julio como Movistar Plus.

Diversificación de negocio 

El incremento de recursos sirve para alimentar #0, el canal al que sólo se accederá a través de los decodificadores y aplicaciones de la compañía. Sus platos fuertes se inspiran en fórmulas importadas de la televisión en abierto. 'Talk shows', telerrealidad, comedias y otras fórmulas encargadas a Andreu Buenafuente, Eva Hache o a la productora de El hormiguero.  

Los programas insignia de Canal Plus, como El día después, se mantienen, pero deberán desarrollarse en un ecosistema diferente, dominado por unos esquemas que recuerdan a la primera etapa de Cuatro, el intento de Prisa para lograr los mismos objetivos que ahora persigue Telefónica.

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