Alierta se garantiza un ERE sin ruido de sables que cerrará antes de julio 

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TELECOMUNICACIONES

César Alierta

23 de mayo de 2011 (00:48 CET)

Telefónica quiere tener cerrado el expediente de regulación de empleo (ERE) de hasta 6.000 trabajadores antes del próximo mes de julio. Las negociaciones con los representantes de los trabajadores empezarán a finales de esta semana y se solaparán con las que ya están marcha para sacar adelante el convenio colectivo.

El grupo que preside César Alierta no quiere que el ruido que rodea al ERE que afectará al 20% de la plantilla de Telefónica España continúe en verano. El objetivo de la operadora es que las negociaciones con las fuerzas sindicales estén totalmente terminadas en las próximas cinco semanas, antes de comienzo del mes de julio.

El ejecutivo aragonés está dispuesto a hacer concesiones: “La historia de los EREs de Telefónica demuestra claramente que los trabajadores que se han acogido a ellos lo han hecho en las mejores condiciones. En esa línea lo seguiremos planteando", manifestó la semana pasada durante la junta de accionistas.

Si las previsiones se cumplen, el ERE se presentará esta misma semana y las partes empezarán a negociarlo el jueves. “El jueves hay una reunión convocada para la negociación del convenio colectivo. Esa misma tarde o el viernes comenzará la del ERE. Esperamos que ya, desde el principio, Telefónica nos comunique las condiciones. De momento, no sabemos nada”, explican en fuentes sindicales.

Convenio colectivo


Por lo tanto, las negociaciones del ERE y el convenio colectivo irán por la misma vía. Es la solución más lógica si se tiene en cuenta que Telefónica y los sindicatos ya han pactado que la vigencia del nuevo convenio será de cinco años, el mismo plazo en el que se irán produciendo los alrededor de 6.000 despidos contemplados en el expediente.

Para que las negociaciones sean rápidas, Telefónica ha accedido a ampliar el plazo para realizar el ajuste hasta los cinco años mencionados, frente a los tres que había previsto inicialmente. El objetivo es empezar las negociaciones con gran parte del trabajo hecho. El resto dependerá de las condiciones.

Desde uno de los grandes sindicatos del grupo se reconoce que “si se parecen a las del último ERE, hay una enorme cantidad de empleados que estarían dispuestos a salir voluntariamente. Estamos contra la pérdida de empleo en cualquier caso, pero también es cierto que hay muchos trabajadores insatisfechos desde la creación de Distrito C -el nuevo centro de operaciones el grupo en las afueras de Madrid- y la pérdida de derechos laborales que ha sido una constante en los últimos años”.

Tímida reacción sindical


La reacción de los dos sindicatos mayoritarios al anuncio de la presentación del ERE ha sido tibia y anticipa que a priori habrá poca batalla en la negociación. En una nota emitida el pasado jueves, UGT recuerda que las negociaciones del expediente y el convenio se realizarán de forma paralela y se limita a asegurar que mantiene su compromiso de “negociar los mejores acuerdos posibles para garantizar el futuro”.
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