Ángel Simón se ‘atasca’ en las tuberías de Aguas de Sabadell

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La pequeña compañía vallesana resiste contra pronóstico la opa hostil de Agbar

Ángel Simón

15 de noviembre de 2010 (22:41 CET)

O le costará más dinero o lo dejará correr. Tan simple, como compleja de resolver la incógnita. La primera gran operación de Aguas de Barcelona (Agbar) con Ángel Simón como presidente y los franceses de Suez como socios mayoritarios se ha atravesado.

Los accionistas de Aguas de Sabadell (Cassa), empresa presidida por el ex dirigente de CiU Xavier Bigatà y con accionistas tan variopintos como el Ayuntamiento de Sabadell, Unnim, la patronal textil, la Cámara de Comercio o el Banc de Sabadell se ha atascado contra cualquier pronóstico inicial. No esperaba Agbar una resistencia tan numantina como la que ha encontrado en la pequeña firma. Ni tan siquiera las buenas relaciones de Simón con el entorno socialista han servido para facilitar el camino ante uno de los barones del municipalismo catalán, el alcalde de Sabadell, Manuel Bustos.

Apenas unos días después de que Agbar diera a conocer su éxito al hacerse con un 49% de la gestión del agua de Huelva, el consejo de administración de Aguas de Sabadell ha dado otro pase torero a Agbar. Sigue sin vender y además se felicita públicamente porque la opa en curso sólo haya tenido un 1% de aceptación entre el accionariado.

El pez chico no se deja comer e incluso lanza algún bocado a la cola al grande. En una comunicación enviada ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el consejo de administración de la empresa vallesana volvía a despreciar el precio ofrecido por Agbar (66,65 euros) y valoraba su empresa en 85 euros por acción. Pero no sólo eso. Los sabadellenses insisten en que la prórroga de 30 días en la duración de la opa que solicitó Agbar es una argucia desesperada para evitar el fracaso de la oferta. “Pone en duda la capacidad de juicio de los accionistas”, señalan.

A la espera de Unnim y Banc Sabadell

La prolongación del plazo de adhesión a la oferta de Agbar tiene por objeto “dar plazo a los accionistas que están dudosos”, responden, en cambio, desde la empresa presidida por Simón. Admiten que la disputa por el control de la compañía se ha convertido en una cuestión únicamente de precio y no niegan una cierta sorpresa por la resistencia a la venta de Unnim y Banc Sabadell, que en otros momentos habían mostrado interés claro por desprenderse de su participación en su filial del Vallès.

“Las órdenes se ejecutan el último día”, subrayan los compradores para mantener viva la esperanza. Aunque nadie descarta que la operación se acabe sustanciando con un fracaso: un atasco en las tuberías de Aguas de Sabadell. La disputa por el precio y por el proyecto empresarial de futuro que se ha alimentado podría derivar en las próximas dos semanas incluso en una retirada de la oferta, una opción que no descartan varias fuentes financieras consultadas.

Resultados al alza

La empresa de suministro y tratamiento de agua ha registrado una cifra de negocio consolidada de 28,85 millones de euros, el 3,5% más que en los nueve primeros meses de 2009. El aumento procede en su mayor parte del aumento de los ingresos por prestación de servicios, información que la empresa presidida por Bigatà dio a conocer a la par que su oposición a la opa.

El resultado bruto de explotación se elevó a 5,73 millones, el 9,7% más que entre enero y septiembre del pasado año, gracias a la “optimización de los costes operativos”. El beneficio neto atribuido, que fue de 1,48 millones de euros, retrocedió el 10,30%. Cassa lo justifica por el descenso del resultado financiero y de la cartera de valores.
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