Arantxa firma la paz con su familia por 1,2 millones de euros

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La extenista vende a sus hermanos la vivienda donde viven sus padres. Reconoce que las querellas que ha retirado no tenían fundamento

Arantxa Sánchez en la presentación de su libro.

28 de junio de 2013 (13:42 CET)

La paz de Arantxa Sánchez Vicario tenía precio: 1,2 millones de euros. Tras un año y medio de juicios y acusaciones de robo de por medio, la mejor tenista española de todos los tiempos ha decidido retirar las querellas contra sus padres, sus hermanos y sus exasesores y gestores financieros. A cambio, su hermano Javier, denunciado por Arantxa, y el marido de su hermana Marisa, compraron por unos 800.000 euros el piso donde viven sus padres en la avenida Diagonal.

Arantxa Sánchez Vicario y los acusados ultiman un acuerdo de paz en el que la extenista reconoce que los juicios que introdujo contra sus padres y exasesores no tenían fundamento. El acuerdo también incluye el pago por unas participaciones contratadas con Mapfre y las acciones en otras empresas. De este modo, la familia pagará algo más de un millón de euros.

En el acuerdo, los padres también renuncian al usufructo de la residencia de vacaciones en S’Agaró, en la Costa Brava, una propiedad que queda a la disposición de Arantxa para su venta. La tenista cuenta con un abultado patrimonio inmobiliario que ronda las 15 viviendas en ubicaciones exclusivas, pero parece tener problemas de liquidez, como ella misma ha confesado.

Paz duradera


La extenista, sus padres, su hermano Javier y los exasesores y gestores, Buenaventura Castellanos y Francisco de Paula Oró, ultiman un docuemento en el que Arantxa retira la querella que mantenía en un juzgado de Barcelona y reconoce que ni su familia ni los profesionales urdieron una trama para apoderarse de su dinero.

Pero lo más relevante del acuerdo es que la estrella del deporte español renuncia a llevar a juicio de nuevo a su familia y a sus exasesores por la administración de sus cuentas.

Para cubrir huecos

El dinero recibido con la venta de los pisos servirá a la exdeportista para pagar los gastos ocasionados por una demanda que ha presentado el banco de Luxemburgo. La entidad exigió responsabilidades por una mala gestión de su padre, Emilio Sánchez Benito, que sacó dinero de una cuenta sin percatarse de que servía como contraaval en caso de que la tenista tuviera que pagar una multa a Hacienda por evasión de impuestos.

La demanda del banco se unió a otra pifia del padre de Arantxa, que perdió 2,2 millones de euros al invertir en la estafa piramidal de los fondos Madoff, cuyo desfalco se confirmó en diciembre de 2008.

Ambas operaciones en las que Arantxa perdió, al menos, cuatro millones de euros, motivaron la ruptura de las relaciones de la tenista con su familia, a quien acusó de robarle su fortuna.
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