Así es la ‘revolución silenciosa’ de los jeques en Cepsa

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PETRÓLEO

El jeque Khadeem Al-Qubaisi junto al Rey Juan Carlos y Santiago Bergareche. EFE

14 de enero de 2013 (20:57 CET)

El fondo soberano de Emiratos Árabes, International Petroleum Investment Company (IPIC), ha revolucionado Cepsa. En poco más de año y medio, los nuevos dueños de la que fuera segunda petrolera española han instaurado un nuevo modelo de gestión más acorde con los nuevos tiempos. “La reordenación tiene como objetivos mejorar la eficiencia del grupo y prepararlo para los retos de crecimiento futuro”, señalan fuentes oficiales de Cepsa.

La estructura organizativa ha cambiado por completo. Se ha simplificado y se han creado cinco grandes áreas de negocio. Cepsa Comercial Petróleo (CCP) es el departamento de nueva creación. La compañía aglutina en CCP toda la comercialización de sus productos derivados del petróleo. Desde las gasolinas de sus estaciones de servicios hasta el queroseno de los aviones, aunque quedan excluidos los petroquímicos. Además, están el área de exploración y producción (upstream), refino (downstream), petroquímica y gas y electricidad.

Visión más global

La compañía presidida por el jeque Khadeem Al Qubaisi ha implantado también una gestión más global. Todas las áreas corporativas y de servicios de Cepsa serán transversales para todas las unidades de negocio. La dirección financiera, el departamento de Recursos Humanos, la asesoría jurídica, el área de Estrategia y Desarrollo Corporativo o Comunicación y Relaciones Institucionales trabajarán ahora para toda la compañía.

Antes, cada filial de Cepsa tenía su propio departamento financiero o de recursos humanos. “Era una estructura muy complicada”, explica Salvador López, portavoz de CCOO en la petrolera. A pesar de este cambio, “se mantienen estructuras y recursos locales a nivel de las unidades de negocio y principales centros de trabajo”, aseguran fuentes de la empresa.

Bajas y jubilaciones

El Plan de Transformación de Cepsa conlleva también un cambio sensible en la plantilla. La nueva dirección ha querido dejar claro desde el primer momento que no iba a recortar el número de empleados con un expediente de regulación de empleo (ERE). Informó a los trabajadores de la nueva reordenación de la compañía y explicó que eso conllevaría una serie de bajas. La mayoría de ellas han sido por amortización del puesto de trabajo.

Aunque también ha habido “unos acuerdos pactados con los sindicatos en relación con la aplicación de la jubilación flexible”. Como el proceso todavía no ha finalizado, la compañía no ha podido cifrar aún el número de bajas. Cepsa cuenta con una plantilla del entorno de los 12.000 empleados por lo que podrían haber abandonado la petrolera cientos de ellos.

Mucha movilidad

La reorganización de la compañía ha afectado prácticamente a casi todos los trabajadores. Quién más o quién menos ha sufrido algún cambio para bien o para mal. “También está habiendo una gran movilidad funcional. Esto produce asimismo la amortización de puestos en algunos casos”, dicen las fuentes.

Los sindicatos afirman que sobre todo la movilidad se ha llevado a cabo en las áreas de servicios generales y en CCP, ya que se han aglutinado seis o siete filiales en esta nueva compañía.

Miedo a más despidos

CCOO asegura que no ha habido pacto alguno con la dirección y que los acuerdos de las bajas son personales con los trabajadores afectados. López recalca que el proceso ha podido incordiar a algunos trabajadores pero la gran mayoría ha aceptado el cambio ya que creen que es para el bien de la compañía.

Eso sí, en algunos empleados “hay cierto miedo. Cualquier movimiento les asusta”, dice López que deja las puertas abiertas a que al final del proceso pueda haber un mayor número de bajas “porque no sean necesarios esos puestos”.

Un plan de dos años

IPIC se hizo con la totalidad de Cepsa en febrero de 2011 tras comprar las acciones de la francesa Total. A los pocos meses, la empresa contrató los servicios de la consultora Bain & Co. para que hiciera un diagnóstico de la compañía y fijara un nuevo rumbo. En la primavera del año pasado, Cepsa informó a los trabajadores del resultado y comenzó a llevar a cabo el Plan de Transformación.

Fuentes de Cepsa no han podido asegurar cuando finalizará el proceso pero todo indica que será este mismo año. “La gran parte del plan está acometido”, dicen. Los sindicatos creen que será en 2013, “un año que será determinante para los trabajadores de Cepsa”.
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