Así intentó Dubái arrebatar el Mobile a Barcelona

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TELEFONÍA

Un operario ante las puertas del MWC, en la Fira de Barcelona

en Barcelona, 26 de julio de 2015 (17:06 CET)

Fue en primavera, con un movimento muy sutil que no trascendió. Dubái planteó a John Hoffman, consejero delegado de GSMA, la patronal de operadores de telefonía a nivel global, recoger el testigo de Barcelona para organizar el Mobile World Congress (MWC) de 2019 a 2023. La propuesta estuvo en la mesa de Hoffman en plenas negociaciones con Barcelona, y finalmente la ciudad condal se llevó el gato al agua.

"Observamos las dificultades de Barcelona. Y se planteó Dubái como nodo de conexiones y con infraestructura y capacidad suficiente para albergar un evento de estas características". Quien habla es un empresario árabe afincado en la ciudad condal, que representa los intereses de Jordania en España y tiene varios contratos cerrados con Emiratos Árabes Unidos.

El empresario actuaba con conocimiento del emirato, uno de los siete que forman el pequeño y próspero estado del Golfo. "Sinceramente, la visión de ciertas autoridades españolas no quedaba clara. En aquel momento, decidimos intervenir", señala.

Tiroteo político

El patrón menciona el debate en torno al Mobile que se generó antes de las elecciones municipales del 24 de mayo. Ada Colau, aspirante a la alcaldía por BComú, se manifestó contra la política de "grandes eventos". El revuelo fue mayúsculo, debido al impacto económico del MWC en la capital catalana.

Colau fue matizando su postura: el 27 de abril, un mes antes de los comicios, ya declaraba estar "a favor" del evento tecnológico. El 28 de mayo, cuatro días después de ganar a Xavier Trias (CiU) por 11 ediles a 10 en los comicios, se reunió con el alcalde saliente y anunció que aceptaba el plan negociado por CiU. Así fue: el 2 de junio, todos los partidos salvo la CUP, pero sí con Colau, firmaban la propuesta de prórroga hasta 2023.

Pescar en río revuelto

Durante este periodo, no todo el mundo se quedó de brazos cruzados. Un empresario que prefiere quedar en el anonimato vio la pugna política y activó su línea abierta con Dubái. La compañía de esta persona tiene suscritos acuerdos con varias compañías del Golfo, y presta servicio a las fuerzas armadas de EAU.

De hecho, la relación del emirato con España se intensifica: ya hay agregadurías militares en Madrid y, desde hace un año, en Barcelona. "Trabajamos en varias líneas: ocio, turismo médico, etc. Decenas de soldados de EAU viajan a España cada año para tratarse", explica el interlocutor.

Tirando de este hilo, el empresario envió el dossier al equipo de Hoffman, que se lo estudió. "No tardaron mucho tiempo. Las negociaciones estaban avanzadas, y al cabo de pocos días, nos respondieron agradeciendo el interés, pero que firmaban con Barcelona", explica.

Contrato aceptado

En efecto, el consejo de administración de GSMA, reunido en Shanghái el 14 de julio, decidió prorrogar su relación con Barcelona por el periodo 2019 a 2023. La propuesta de Barcelona la hizo llegar el partenariado público-privado Barcelona City Partners a la patronal de operadores, que finalmente la aceptó.

Hablando sobre el asunto, el equipo de BComú, hoy con la alcaldía en el bolsillo, ya no muestra hostilidad hacia el evento. "El paquete a GSMA incluye desarrollo de servicios que son positivos para Barcelona: completar la L9 del Metro y similares. Lo que vemos es que el MWC podría dejar más beneficios sobre el tejido productivo local", valora Agustí Colom, concejal de Empresa y Turismo.

No obstante, la operación Dubái muestra que la competencia es feroz, y que la segunda ciudad española no tiene asegurado el Mobile de por vida.

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