Bruselas acusa a Qualcomm de jugar sucio para quitarse a la competencia de encima

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La Comisión Europea sospecha que la compañía norteamericana vendía sus componentes de forma exclusiva a uno de sus clientes a un precio más bajo

El jefe de operaciones de Qualcomm, Steve Mollenkopf, en el lanzamiento del LG G2 en Nueva York / EFE

EEUU, 08 de diciembre de 2015 (21:05 CET)

Bruselas tiene el foco puesto en la compañía norteamericana Qualcomm que fabrica componentes para smartphones y tablets. ¿El motivo? La Comisión Europea, tras iniciar una investigación, acusa a Qualcomm de abusar de su posición dominante en el mercado de los chips para los dispositivos móviles 3G y 4G a nivel mundial. 

Según Competencia, los vendía por debajo del coste de producción y de forma exclusiva a uno de sus clientes, cuyo nombre no se ha revelado. Esta práctica incumple las normas de la Unión Europea antimonopolio.

En concreto, Bruselas sospecha de que Qualcomm ha pagado "ilegalmente" a un gran cliente para utilizar "exclusivamente" sus chips y que los ha vendido por debajo del coste con el objetivo de forzar la salida de su principal competidor, Icera. 

Dos pliegos

La Comisión Europa asegura en el primer pliego que la firma norteamericana, con sede en San Diego, habría pagado cantidades significativas de dinero desde 2011 a un gran fabricante de smartphones y tablets con la condición de que comercializara en exclusiva sus chips.

En el segundo pliego, Bruselas sostiene que entre 2009 y 2011 la empresa vendió chips a un precio por debajo del coste de producción a dos de sus clientes con la intención de dejar fuera del mercado a uno de sus principales rivales porque este competidor representaba una amenaza creciente para la compañía.

"Preocupa que las acciones de Qualcomm puedan haber empujado a competidores o haberles impedido competir. Necesitamos garantizar que los consumidores europeos continúan beneficiándose de la competencia y la innovación en un área que está en el corazón de la economía de hoy", ha explicado la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, en un comunidado. 

A la espera de las respuestas de Qualcomm

Qualcomm es el mayor proveedor de chips a nivel mundial, que son clave para procesar las funciones de comunicación en los teléfonos inteligentes, pero también las tablet y otros dispositivos móviles de banda ancha y que se usan tanto para la transmisión de voz como de datos.

Ahora, la compañía tiene un plazo de tres meses para responder a las alegaciones del la Comisión Europea sobre el pago, por exclusividad, a uno de sus clientes y cuatro meses para responder a las alegaciones sobre la imposición de "precios predatorios".  

 

 

 

 

 

 

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