Bruselas multa con 67 millones a Telefónica por repartirse el mercado ibérico

stop

TELECOMUNICACIONES

Alierta, en la junta de accionistas de Telefónica

23 de enero de 2013 (14:15 CET)

La Comisión Europea ha impuesto este miércoles una multa de 67 millones de euros a Telefónica por haber suscrito un acuerdo ilegal con Portugal Telecom para no competir en el mercado ibérico de telecomunicaciones, que se tradujo en precios más altos y menos opciones para los consumidores. Por su parte, la compañía lusa ha sido sancionada también con 12,2 millones de euros.

"La Comisión está comprometida en conseguir la creación de un auténtico mercado único en el sector de las telecomunicaciones. No toleraremos prácticas anticompetitivas por parte de los operadores históricos para proteger sus mercados nacionales, ya que perjudican a los consumidores y retrasan la integración del mercado", ha dicho el vicepresidente y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, en un comunicado.

La compra de Vivo

El pacto en cuestión se cerró en julio de 2010, como parte de la adquisición por Telefónica del control exclusivo del operador brasileño de telefonía móvil Vivo, hasta ese momento propiedad conjunta de ambas partes. Las compañías incluyeron una cláusula en el contrato en la que indicaban que no competirían entre sí en España y Portugal a partir de finales de septiembre de 2010.

Estaba previsto que se aplicara hasta finales de 2011, pero ambas compañías lo anularon en febrero de ese año, cuando Bruselas inició una investigación.

Fijar la multa

"Al mantener el statu quo en España y Portugal, el acuerdo impedía el proceso de integración del sector de las telecomunicaciones en la UE. Los acuerdos de no competencia constituyen una de las infracciones más graves contra la normativa sobre competencia de la UE, ya que las consecuencias pueden ser unos precios más elevados y menos capacidad de elección para los consumidores", ha resaltado el Ejecutivo comunitario.

Para fijar la cuantía de la multa, la Comisión ha tenido en cuenta la duración de la infracción (4 meses) y su gravedad, incluido el hecho de que las partes no mantuvieran en secreto el acuerdo. Bruselas también tuvo en cuenta como circunstancia atenuante el hecho de que el acuerdo no tuviera mucha duración.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad