Cárnicas Vilaró, bajo sospecha de fraude

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JUDICIAL

06 de marzo de 2014 (23:16 CET)

La Fiscalía de Girona estudia una denuncia contra Cárnicas Vilaró. El origen de la investigación se debe a un informe de la Oficina Antifrau de Catalunya (OAC) que analiza un presunto fraude al Institut Català de Finances (ICF).

El documento, remitido por la Fiscalía Superior de Catalunya a finales de año, analiza un crédito finalista de 12 millones de euros concedido por el organismo público a la compañía, liquidada en 2012, para adquirir un matadero en Mollerussa (Lleida). La mitad del dinero se destinó a la compra de la planta cárnica. El resto de dinero se debía invertir en su puesta a punto con obras y nuevas máquinas. La OAC indica que buena parte de esos fondos se desviaron de ese propósito y se utilizaron como circulante para la maltrecha tesorería de la firma.

Causas

La liquidación de Cárnicas Vilaró aún levanta polvareda. Este asunto se suma a los varios frentes judiciales abiertos por el cierre de esta compañía que en 2009 llegó a facturar 100 millones de euros y dar trabajo a 400 personas. Hasta la fecha, existe una demanda de la banca acreedora contra el antiguo propietario, Javier Frade, por facturas falsas por valor de 27 millones de euros.

Por su parte, el empresario ha contratado los servicios de su hermano Iñaki --socio del despacho Frade Gobeo y ex presidente de Pimec en Girona-- para presentar otra querella contra varios directivos del antiguo Banco Pastor --actualmente integrado en el Popular-- por extorsiones, coacciones y calumnias.

Investigación


La OAC describe el mecanismo utilizado para defraudar al ICF. La segunda parte del préstamo --seis millones-- se obtenía a medida que Cárnicas Vilaró presentaba la documentación que demostraba los trabajos en el matadero. En total, se aportaron 127 facturas por valor de siete millones de euros. No obstante, era todo falso: ni hubo obras, ni nueva maquinaria. La firma de alimentación lo simuló todo. Principalmente, con una empresa pantalla. La firma K.U. Gelasada, controlada por un testaferro de Frade, Manuel García, realizó giros por valor de cuatro millones de euros. No obstante, también habían proveedores reales que de común acuerdo con el empresario habrían participado en la operación.

El informe describe el punto culminante de la estrategia: “Consistía en aportar el cargo de pago efectuado des de una cuenta bancaria de la sociedad junto con la copia del cheque a nombre del proveedor. Se trataba de una simulación porque como se ha podido acreditar el cheque era ingresado en cuentas de la sociedad Matadero S13, firma del propio grupo Cárnicas Vilaró”.

Delitos


Antifrau no tiene dudas. “Cárnicas Vilaró ideó y confeccionó un mecanismo defraudatorio para obtener fondos del préstamo hipotecario del ICF”, dice el documento. Por ello, considera que la firma incurrió en un delito de estafa, además de dos delitos fiscales (IVA e Impuesto de Sociedades) por la tributación de las falsas facturas.

El organismo considera que hay indicios suficientes para apuntar que "la operativa fue un plan predeterminado previamente a la firma del contrato" y que “no había ninguna intención de retornar los fondos obtenidos con el préstamo”. Ahora es la Fiscalía quien debe decidir si hace suyos los argumentos de Antifrau. De no ser así, el informe se remitirá de nuevo a la entidad pública,,que podría tomar como alternativa una vía administrativa.
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