Comsa se encarga de las infraestructuras de la mayor instalación de energía de fusión

stop

La operación, que le aportará 35 millones de euros, le permite afianzarse en el mercado francés

Jorge Miarnau, presidente de Comsa Emte

17 de diciembre de 2012 (18:31 CET)

Comsa, la empresa constructora de Comsa Emte, recibirá 35 millones de euros por la construcción de diversas infraestructuras ubicadas en la instalación de energía de fusión más grande del mundo (ITER), situada en Cadarache, al sur de Francia. El contrato lo ha firmado con Fusion For Energy (F4E), la organización de la Unión Europea responsable del 45% de esta instalación. El resto recae en la participación de Estados Unidos, Rusia, China, Corea del Sur y la India.

Los trabajos se realizarán en un plazo de cinco años, en los que se construirán infraestructuras como carreteras de servicio, aparcamientos, alumbrado exterior y redes de distribución de agua, entre otros. De esta forma colaborará con el tercer proyecto más caro de la historia, por detrás de la construcción de la Estación Espacial Internacional y el Proyecto Manhattan. Con sede en Barcelona, el ITER busca obtener energía limpia renovable y limpia a partir del hidrógeno.

Emplea a 80 personas


Las instalaciones contarán, previsiblemente, con cerca de 3.000 personas en 2014. Con este contrato, Comsa se consolida en el mercado francés, donde ya ejecuta obras de ampliación de la variante de Albi en la región de Midi-Pyrénées para la Dirección Regional de Medio Ambiente y Obras Públicas.

La constructora forma parte de la compañía propiedad de las familias Mirarnau y Sumarroca, que en 2011 facturó 859 millones de euros, principalmente, gracias a la internacionalización. La actividad en el exterior representó en el ejercicio anterior el 39,8% de los ingresos totales. Un camino que la compañía ha querido mantener durante 2012.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad