Cremalleras Rubí supera la suspensión de pagos

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Alcanza un acuerdo con más del 60% de los acreedores, incluida la Seguridad Social. Sólo los extrabajadores se oponen

24 de abril de 2011 (20:22 CET)

La histórica fábrica vallesana Cremalleras Rubí, nacida a mediados del siglo pasado en pleno boom del textil catalán, ha superado la suspensión de pagos autorizada hace un año. El próximo 29 de abril se presentará al juez el acuerdo con el 60% de los acreedores, que han aceptado quitas del 30%.

Las adhesiones al plan de pagos propuesto por Cremalleras permitirán el levantamiento de la sitación de insolvencia, según fuentes de la compañía consultadas por Economía Digital.

La empresa con sede en Rubí (Barcelona) debía 600.000 euros a entidades financieras --Bankinter, Novacaixagalicia y Unnim--, 700.000 a empleados, 800.000 a proveedores y 1,4 millones a extrabajadores. En total, 3,5 millones de los que se liquidarán 2,45 millones --por la condonación del 30% de la deuda-- en un plazo máximo de seis años.

Las cuotas evolucionarán del 7,5% el primer año al 25% del capital el último, según el convenio. La Seguridad Social que reclamaba las retenciones de los salarios adeudados a la plantilla, también ha suscrito el pacto.

“La dificultad del proceso ha radicado en la negociación individualizada que la actual dirección de Cremalleras ha mantenido con la mayoría de los acreedores”, explican fuentes conocedoras de la negociación. Sólo un grupo de 84 extrabajadores se opone al levantamiento del concurso.

Futuro

Cremalleras Rubí cerró 2010 facturando ocho millones, aunque arrojó pérdidas por aproximadamente 100.000 euros. Sin embargo, el flujo de caja se elevó a 200.000 euros. El reto de la factoría vallesana es generar el Ebitda suficiente para afrontar los compromisos de pago fijados en el nuevo convenio con los acreedores. En los próximos seis años, este factor debería multiplicarse por tres para evitar futuros problemas.
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