Cruz Roja Española se niega a investigar las denuncias de irregularidades en Catalunya

stop

LABORAL

06 de abril de 2014 (19:03 CET)

Cruz Roja Española ha archivado con celeridad la denuncia de un grupo de extrabajadoras en Catalunya que se quejan de que las delegaciones catalanas incumplen el código de conducta de la institución y que los directivos tratan de forma vejatoria y hostil a los empleados.

Tres extrabajadoras de las delegaciones de Garraf y Maresme decidieron presentar denuncias por el incumplimiento del código ético dentro de la asociación ante la Comisión Nacional de Garantías de Derechos y Deberes, el órgano interno encargado de investigar irregularidades.

La comisión había abierto en enero un expediente contra el expresidente de la entidad en Madrid, Jesús Mora, por acoso laboral y contratación irregular de empleados. Al enterarse de la noticia, las tres extrabajadoras también decidieron denunciar situaciones similares en Catalunya, pero no han tenido éxito. Los tres casos fueron desestimados hace pocos días.

Contrataciones irregulares

Las tres extrabajadoras denunciaron casos de acoso laboral y despidos injustificados que pudieron demostrar en los tribunales. La Cruz Roja tuvo que indemnizar a una de las afectadas con 57 días por año trabajado. El grupo sospecha de detrás de sus despidos había la intención de contratar a personal afín a los directivos, tal como ocurrió en Madrid y cuyo caso terminó con la destitución del presidente.

Cruz Roja Española no ha atendido las peticiones informativas de este medio. Pero en la resolución con la que decide archivar las denuncias, la comisión argumenta que los casos de las trabajadoras ya fueron resueltos y archivados.

"No pedimos que revisen nuestros casos, ni tampoco reclamamos nada a la empresa por ningún concepto. Sólo queremos que se investigue la vulneración del código de conducta, el marco ético que la Cruz Roja ha adoptado voluntariamente y que resulta de obligado cumplimiento para sus miembros", explica C.H., una de las denunciantes.

Presidente imputado


Las delegaciones catalanas también se vieron envueltas en una polémica laboral cuando despidieron a siete trabajadores que estaban intentando crear un comité de empresa catalán. Cruz Roja argumentó que la decisión no guardaba relación con el intento de creación de un comité.

El expresidente de la Cruz Roja en Madrid no ha sido el único alto cargo de la organización humanitaria en problemas. El propio presidente de la Cruz Roja Española, Juan Manuel Suárez del Toro, fue imputado por la caída de Bankia. Suárez del Toro, que dirige la institución desde 1994, también había presidido la Caja Insular de Canarias, una responsabilidad por la que cobraba 235.000 euros anuales.

El presidente declaró ante el juez que desconocía la situación financiera de la entidad y que se limitaba a votar en los consejos siguiendo las recomendaciones de los asesores.

La sangre privatizada

La institución también atraviesa momentos difíciles por el reciente contrato firmado con la Comunidad de Madrid para la gestión de las donaciones de sangre. El gobierno regional adjudicó a Cruz Roja la gestión del servicio por el que cobra 67 euros por bolsa de sangre donada.

La Marea Blanca ha iniciado una campaña contra la organización humanitaria a quien acusa de lucrarse en perjuicio de los hospitales madrileños. La Marea Blanca ha pedido a los voluntarios sólo donar sangre en los hospitales.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad