Una de las cúpulas de Cavas Codorníu, en Sant Sadurní d'Anoia. EFE/Jaume Sellart

Deloitte pone a Codorníu en el punto de mira

stop

La auditoría alerta de la falta de información sobre los activos de la cavista al desconocer los detalles sobre las existencias

Barcelona, 15 de junio de 2019 (04:55 CET)

Tras leer el informe de auditoría del ejercicio 2017/2018, a Codorníu todavía le pitan los oídos. Los analistas de Deloitte examinaron las cuentas de la cavista y, a pesar de aprobarlas, no dudaron en hacer constar un borrón ante la falta de información de la que dispusieron para la revisión. El foco de la crítica se centra en las existencias, que la empresa oculta para no dar pistas a la competencia.

En el texto, los auditores de la firma lamentaron no haber podido acceder “al desglose por añadas de las existencias, el detalle del inmovilizado correspondiente a barricas y el desglose de la cifra de negocio por zona geográfica y actividad”.

Los hombres de Deloitte consideraron “relevante para las empresas del sector vitivinícola y, en consecuencia, para la interpretación de sus cuentas anuales” la información. Por ello, dejaron constancia de la opacidad en su informe.

Además, no es la primera vez que la auditora añade esta salvedad en su análisis. De hecho, la crítica es ya habitual, pues ya la expresó en las últimas cuentas. Fuentes de la compañía respondieron entonces que se trataba de una práctica “habitual” en el sector, pues la información es confidencial y estratégica.

Sin embargo, el líder del sector sí da información sobre las existencias. Freixenet detalla su producto por añadas, región de origen y proceso de crianza. También cumple en el resto de campos: informa sobre las barricas y desgrana sus ventas por destino en tres áreas: nacionales, europeas y en el resto del mundo.

Las cuentas del ejercicio 2017/2018, cerradas el pasado 30 de junio, revelan que Codorníu, ahora propiedad de Carlyle, abandonó las pérdidas a pesar de ver como las ventas caían desde los 236,1 millones hasta los 210,1 millones. No obstante, el expediente de regulación de empleo (ERE) aplicado el año anterior comenzó a dar sus frutos y los gastos de personal se redujeron desde los 55 millones hasta los 35 millones de euros.

Hemeroteca

Codorníu
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad