Dentistas Sobre Ruedas: de Mauritania a Barcelona

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La clínica solidaria se financia con los ingresos obtenidos en una consulta privada

Clínica dental Dentistas Sobre Ruedas en Barcelona

14 de mayo de 2013 (19:50 CET)

La crisis ha provocado que muchas familias no puedan costearse tratamientos odontológicos. La ONG Dentistas Sobre Ruedas sabe que lo que antes era una situación habitual en países tercermundistas como Mauritania o Senegal ahora se ha convertido en una realidad en ciudades como Barcelona.

Por ello, la organización ha impulsado una iniciativa local para que vecinos sin recursos económicos puedan acceder a los tratamientos dentales. En diciembre de 2012 abrió una clínica con dos tipos de consultas: la privada denominada Les 1.001 Dents, y la solidaria, con el mismo nombre que la ONG.

A esta última acuden unos 400 pacientes mensuales que no pueden hacer frente a los elevados costes derivados de la salud bucodental. Personas que se encuentran en riesgo de exclusicón social.

Financiación de las intervenciones solidarias

Para mantener la iniciativa, el 13% del coste de los tratamientos privados se destina a la financiación de todas las intervenciones altruistas. Cerca de 200 personas acuden cada mes a la clínica privada.

Por su parte, los pacientes de la clínica solidaria pagan seis euros, indiferentemente de la intervención, como algo simbólico. Además, reciben un presupuesto en el que se les indica el coste real de la visita.

La idea de la organización es que con el tiempo se convierta en una cadena de favores: que los pacientes atendidos en la consulta solidaria colaboren con otras organizaciones y entidades realizando trabajos sociales.

Capital inicial

El impulsor de la iniciativa, Christian Vargas, se pone como fecha máxima para ver resultados positivos un año. Pero confía en que el proyecto funcione. “Se está creando una red de mucha complicidad”, apunta. Fue él quien puso el capital inicial necesario. La iniciativa no ha recibido ni subvenciones públicas ni aportaciones empresariales.

Y es él quien sigue costeando el funcionamiento de la clínica que no tiene suficiente con ese 13% que proviene de la consulta privada. Solo un aparato de rayos X tiene un coste de unos 50.000 euros.

Declaración de la renta

Las familias y vecinos del barrio de Gràcia así como los propios trabajadores sociales que acuden a la clínica privada reciben un certificado conforme han colaborado con la ONG. De esta forma, pueden desgravar en la declaración de la renta.

¿Y quién tira del proyecto? A parte de la aportación económica de Vargas, un equipo de hasta 40 profesionales dentales trabaja de manera gratuita en esta consulta. Dedican algunas horas semanales a las visitas médicas solidarias. En la clínica privada, la plantilla se reduce a siete dentistas.
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