El impacto económico de la 'primavera valenciana'

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Los comerciantes locales denuncian caídas de facturación drásticas, mientras el sector hotelero muestra preocupación por la incertidumbre que generan las protestas

Manifestación estudiantil en Valencia por los recortes en educación

23 de febrero de 2012 (19:56 CET)

Los enfrentamientos entre estudiantes y agentes de policía, bautizados en Internet como primavera valenciana, han abierto la caja de los truenos en el ámbito empresarial de la ciudad levantina. La facturación de los comerciantes ha sido la mayor perjudicada por el movimiento, según los primeros cálculos.

Las manifestaciones, por ejemplo, provocaron las amargas quejas de un establecimiento de electrodomésticos. "El dueño se lamentaba porque apenas había hecho 200 euros de caja. Lo peor es que no sabemos cuándo va a parar esto”, revela el secretario general de la Federación Valenciana de Comercio, Aurelio Calvache. “Los clientes se desmotivan cuando no hay un conocimiento previo de las movilizaciones durante un determinado periodo y en un lugar concreto”, dice.

Sin embargo, la dimensión de los efectos no es igual para todos. Los hosteleros de Valencia aseguran que “el problema de fondo es la crisis económica actual y los altercados son situaciones puntuales. Lo que preocupa no es la caja que se haga los días de las concentraciones, sino la incertidumbre sobre cómo va a terminar todo esto”, subraya el portavoz de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia, Vicente Pizcueta.

Una semana perdida

Pero independientemente de la capacidad de resistencia de cada tipología de negocio, mientras cientos de alumnos junto a profesores, políticos y sindicatos protestan por los recortes de la Generalitat Valenciana, las zonas comerciales y de ocio más próximas a las manifestaciones pierden volumen de negocio.

“El impacto en los comercios de las calles donde se producen las manifestaciones es negativo porque ocasiona diversas molestias a los vendedores y clientes”, señala el gerente de la Confederación Valenciana de la Pequeña y Mediana Empresa (PYMEV), José Vicente Rosa.

Si embargo, si las protestas se convocan a última hora del día se reduce la caída de las ventas y “si se hacen de una forma ordenada con los permisos pertinentes los efectos negativos disminuyen”, insiste Rosa. Por ello, desde varias asociaciones de comerciantes hacen hincapié en la importancia de que las protestas sean ordenadas para que afecte lo menos posible a los comerciantes.

Amparo patronal

La primavera valenciana ha disparado las quejas y las solicitudes de ayuda a las patronales valencianas. La Federación de Comercio ha registrado una punta de reclamaciones de sus asociados en los últimos tres días, según desvela Calvache.
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