El Qashqai tapa la caída de las fábricas españolas de Nissan

Nissan ganó 35 millones en España impulsada por el ‘boom’ del SUV a pesar de la caída de los ingresos y la atonía de la producción

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El abrupto descenso de la actividad en las fábricas española de Nissan no afecta, por el momento, a la cuenta de resultados de su filial ibérica. Mientras la producción de plantas como la de Barcelona –la mayor de la empresa en el país– caía al ritmo del 20% en el último ejercicio, los beneficios de la sociedad se alzaron desde los 31,8 millones de euros hasta los 35 millones.

Las cuentas de Nissan Motor Ibérica del ejercicio 2017-2018 –hasta el mes de marzo– revelan un crecimiento de las ganancias del 10% impulsado por el crecimiento del Nissan Qashqai, el modelo estrella del fabricante japonés diseñado por los ingenieros del centro técnico de Cranfield (Reino Unido).

Las cifras de la sociedad muestran que el SUV de la empresa dirigida por Hiroto Saikawa fue el líder de su segmento con un crecimiento del 7% hasta las 29.332 matriculaciones. «Alcanzó una cuota de mercado del 10% entre sus competidores», presume la compañía. Detrás del Qashqai aparece su hermano pequeño, el New Juke, con 10.950 matriculaciones.

Nissan suma alrededor del 5% de cuota de mercado en España

De este modo, la marca se consolidó como el primer fabricante asiático en España con 73.569 coches puestos en circulación y una cuota de mercado del 5%. La subida es del 8% en términos globales, pero no evita un descenso del 0,1% de la porción del mercado y un recorte de las ventas desde los 3.390 millones de euros hasta los 3.275 millones, el 3,39% menos.

El origen de los ingresos es claramente internacional, pues el 69,5% procede de otros países de la Unión Europea. Mientras, España apenas representa el 15,6% del total.

Las fábricas son la cruz de Nissan

Si bien representa la mayoría del negocio, la división comercializadora convive con la parte de producción, con una salud más delicada. Nissan reconoce que en el pasado ejercicio la actividad de la fábrica barcelonesa de Zona Frana sólo ensambló 88.861 vehículos frente a los 110.092 que acumuló durante la temporada 2016/2017. La disminución alcanza el 23,9%.

La propia empresa culpa al bajo rendimiento de algunos modelos para justificar el recorte. «El NP300 One Ton Pick Up cayó el 41%, el Nissan Pulsar y la NV200 bajaron el 18% y la producción de la pick-up para Renault y Mercedes no ha cubierto el descenso de las producciones de los otros vehículos», reconoce.

El problema no es aislado: en la planta de Ávila el descalabro fue del 34% por el cese de la producción del Atleon y la reducción del Cabstar en un 28%.

Todavía hay más. La actividad en la fábrica de Cantabria descendió el 8,39% por culpa de la caída de la producción en Barcelona y Ávila. Además, la producción de motores en la capital catalana se encogió el 90% ante la atonía general en la actividad industrial.

Carles Huguet

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