Trabajadores salen de la sede de YouTube en San Bruno, California, después del tiroteo del 3 de abril. Foto: EFE/JGM

El tiroteo en Youtube desviste la vulnerabilidad de Silicon Valley

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El acontecimiento de esta semana en la sede de Youtube abre un debate sobre la seguridad de las instalaciones corporativas en Silicon Valley

Alessandro Solís

Economía Digital

Trabajadores salen de la sede de YouTube en San Bruno, California, después del tiroteo del 3 de abril. Foto: EFE/JGM

Barcelona, 06 de abril de 2018 (17:46 CET)

Las tecnológicas y start-up se han apiñado durante años en Silicon Valley (en la bahía de San Francisco, California), siempre con una actitud relajada y tranquila. Para estas empresas, verse cool es vital tanto por dentro como por fuera, y ese es el espíritu que cobija el diseño y la ingeniería de sus sedes.

Pero el tiroteo de esta semana en la sede de Youtube en San Bruno podría romper por completo el desenfado con el que Silicon Valley acostumbra operar en la cima de la innovación. El 3 de abril, una youtuber que se sentía censurada por la plataforma accedió a la sede del portal de vídeos y disparó e hirió a tres personas antes de quitarse la vida.

Entre los muchos debates que ha levantado el acontecimiento, la vulnerabilidad de Silicon Valley en materia de seguridad ha dado un paso al frente. De hecho, Youtube prometió endurecer sus medidas de seguridad en todo el mundo en aras de proteger a sus trabajadores.

La cultura de Silicon Valley

Reforzar la seguridad de las sedes de las tecnológicas es un reto en sí mismo. La cultura de Silicon Valley ha empujado hacia el otro extremo para diferenciarse de cualquier otra industria. Por ejemplo, los fundadores Larry Page y Sergey Brin caminan por el Google Campus en Mountain View sin un dispositivo de seguridad, a la vista de todos los empleados.

La sede de Facebook tiene un centro de recepción de turistas que incluye un signo de "like" gigantesco para que todos se tomen selfies. Las estatuas de Android en la sede de Google son otro atractivo turístico de la ciudad de la innovación. Y los visitantes incluso roban las bicicletas que la empresa tiene para sus empleados.

La parsimonia con la que las tecnológicas vigilan sus oficinas adquiere nuevos niveles de la puerta hacia dentro. Trabajadores de Google consultados por The New York Times dijeron que no existen las barreras entre ellos y el público. También señalaron que nunca han visto a un guardia armado en la sede y que los turistas suelen colarse al edificio detrás de los trabajadores.

"Muchos empleados de Google aman la naturaleza abierta de las oficinas pero algunos se preocupan por ello", cuenta el diario estadounidense.

Silicon Valley debe encontrar el balance entre su desenfado y la realidad

El tiroteo en Youtube tuvo como escenario un patio interno donde comen los trabajadores. La empresa dijo que la perpetradora llegó allí por medio de un garaje. Un empleado comentó, bajo la condición de anonimato, que había informado desde antes del problema de seguridad que representaba ese garaje, pero sus superiores no lo resolvieron.

La política de oficinas abiertas (que en EEUU se expande más allá de Silicon Valley), junto a una mayor flexibilidad de horarios, áreas de entretenimiento y códigos de vestimenta menos estrictos, son parte del atractivo de las tecnológicas como centros de trabajo.

Sin embargo, tal como ha sucedido antes con tiroteos en escuelas, negocios comerciales, centros de tiendas y cines, los disparos de esta semana en Youtube abrirán un debate necesario sobre la seguridad de las instalaciones corporativas en EEUU.

Las probabilidades de que Silicon Valley tenga que buscar el balance entre su estilo de vida holgado y la realidad hostil que le rodea son altas.

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