Empresarios del Puerto de Barcelona se querellan contra Sixte Cambra por la adjudicación de la Marina Vela

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El escrito denuncia un delito de supuesta prevaricación en la concesión de la Bocana Nord a la compañía Formentera Mar

La marina Vela. ED

07 de mayo de 2014 (20:36 CET)

La adjudicación de la Marina Bocana Nord en el Puerto de Barcelona, también conocida como Marina Vela por su proximidad al hotel de la cadena Starwood, está en entredicho. Y la eventual transparencia de la autoridad portuaria barcelonesa no deja de cosechar dudas sobre su actuación. El último de estos lances lo protagonizan varias empresas del sector, algunas con sede en los muelles de la ciudad, que se han agrupado para presentar una querella contra la Autoridad Portuaria de la capital catalana y su presidente, Sixte Cambra. Consideran que el máximo mandatario del puerto podría haber incurrido en un delito de prevaricación al otorgar la concesión a la empresa Formentera Mar.

La querella, a cargo del prestigioso penalista Cristóbal Martell, señala que el Puerto de Barcelona diseñó el concurso para “favorecer a un grupo empresarial en detrimento del resto de eventuales licitantes”. En concreto, la APB habría creado una licitación cuyas condiciones la hacían poco apetecible --de hecho, al proceso sólo se presentó la compañía Formentera Mar-- para luego compensar a la firma favorecida con dos concesiones adyacentes a dedo.

Adjudicaciones a dedo

“Llama la atención que en un concurso tan relevante desde la perspectiva patrimonial para el Puerto de Barcelona y para la ciudad, pues se trata de la construcción y explotación de una marina deportiva, se presente una única empresa, que se constituye formalmente en UTE cuando en realidad se trata de un mismo grupo empresarial”, señala el texto.

El Puerto de Barcelona aprobó a finales de abril pasado la concesión administrativa para construir y explotar la marina deportiva de la Bocana Nord. No obstante, la adjudicación a Formentera Mar, empresa propiedad de Nicolás Mayol, se había otorgado en septiembre de 2013. Justo antes del fallo, otorgó una concesión para operar en una zona edificada contigua a la Bocana Nord a Barcelona Nautic Center, firma propiedad del mismo empresario. Además, también recompensó con una autorización directa para operar en otro espacio limítrofe a Auxiliar Ibérica, también del mismo dueño. Los denunciantes consideran que estas dos entregas de vías de negocio constituyen de hecho una compensación por el concurso mayor y diseñado a medida del grupo de Mayol.

El empresario

Nicolás Mayol es un empresario balear prácticamente desconocido en Barcelona. Su relación con el mundo náutico empieza en Formentera, donde gestiona la concesión del puerto de La Savina. Precisamente, por tejemanejes en esta licitación, la Audiencia Provincial de Mallorca condenó a una de sus sociedades a pagar una sanción de 30.000 euros.

Formentera Mar, Barcelona Nautic Center y Auxiliar Ibérica están dirigidas por Mayol. El empresario ha contado con un apoyo básico para embarcarse en sus proyectos náuticos. Se trata de Banca Mora, que posiblemente asumirá la financiación del plan. De hecho, varios directivos de la entidad financiera forman parte del consejo de administración de estas tres sociedades.

La Marina Vela

El proyecto de la Marina Vela supone completar al relanzamiento del Port Vell. La zona se encuentra en plena eferverscencia. La llegada del hotel Vela hace cinco años, la probable implantación de la delegación española del Museo Hermitage y el plan para construir una marina de lujo han levantado el interés del sector.

La estructura acogerá un total de 134 embarcaciones con esloras de entre 15 y 40 metros. Además, se completará con una marina seca de 3.000 metros cuadrados de superficie para embarcaciones de eslora máxima de nueve metros y que podrá acoger unos 205 barcos. El proyecto también dispone de diversos edificios, como la capitanía, que tendrá una superficie de más de 500 metros cuadrados, diversos equipamientos de servicios portuarios y un mirador que albergará un restaurante-bar de uso público. En el edificio de la marina seca, de tres plantas y 6.000 metros cuadrados de superficie, además del almacén de embarcaciones se prevé ubicar locales comerciales.
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