Farmacias y sindicatos se dan tres meses para zanjar una 'guerra' de tres años

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La patronal ve complicado llegar a un acuerdo sobre el nuevo convenio colectivo

28 de agosto de 2013 (20:09 CET)

Un trimestre para desatascar un convenio que se negocia desde hace casi tres años. Esa es la situación en la que se encuentran ahora los sindicatos y las farmacias españolas. La necesidad de un acuerdo entre ambas partes ha obligado a fijar una fecha límite para que haya un entendimiento: el 31 de diciembre de este año.

El nuevo margen para la negociación llegaba este verano cuando la Federación de Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) aceptó la ultraactividad que pedían los sindicatos, lo que significa la prórroga del convenio. Además, se marcó en el calendario el 11 de septiembre para la reanudación de las negociaciones sobre el nuevo marco laboral.

“El último convenio finalizó en diciembre de 2010 y desde entonces estamos en conversaciones para acordar el nuevo. Sabemos que la situación de las farmacias no es fácil pero queremos que no se pierdan las condiciones laborales que ya se han conseguido”, detalla el portavoz de FSS-CCOO, Luis Francisco Álvarez.

Condiciones de los farmacéuticos


Pero la patronal pedía, a cambio de la ultraactividad, otras condiciones. “Que las farmacias que no habían podido asumir la subida salarial según el IPC de 2011, 2012 y 2013 no tengan la obligación de hacerlo, que las que habían subido los sueldos y quieran voluntariamente reclamar la cantidad al trabajador lo puedan hacer --a pagar durante un periodo de cinco años-- y que si no llegamos un acuerdo en diciembre nos someteremos al Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje y acataremos la decisión que se tome”, explica el vicepresidente de FEFE, Juan Vacas.

Las farmacias llevan mucho tiempo alertando de la grave situación económica por la que atraviesan como consecuencia, en gran parte, de los retrasos de las administraciones públicas. Las boticas de la Comunitat Valenciana o de Castilla La Mancha han llegado a bajar la persiana en protesta y las farmacias de Catalunya siguen todavía esperando a que la Generalitat se ponga al día con los pagos. La deuda asciende a 300 millones de euros.

Posturas muy opuestas

Con el fin de logar un acercamiento, en dos semanas patronal y sindicatos volverán a sentarse para poner sus cartas sobre la mesa. Sin embargo, el rifirrafe que han protagonizado en los últimos años podría no solucionarse en un trimestre. “Llevamos mucho tiempo con esta guerra y veo complicado que lleguemos a un acuerdo”, subraya Vacas.

Pese a todo, la predisposición al diálogo existe y los sindicatos se reunirán en septiembre para hacer una propuesta conjunta. “Queremos que no se suprima la paga extra, que si se congelan los sueldos sea para un periodo determinado y saber en realidad cuánto pierden o, mejor dicho, cuánto han dejado de ganar las farmacias”, insiste Álvarez.

Por su parte, la patronal se mantiene firme en algunos asuntos económicos porque, asegura, las farmacias están en pérdidas. “Abogamos por suprimir las pagas por beneficios y que se aumenten las horas a 1.814 anuales, aunque en algunos puntos podemos ceder. Pero lo fundamental para nosotros es que no hayan incrementos salariales”, defiende Vacas. Con todo, habrá que esperar a que se acabe el año para conocer el veredicto final.
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