Fondos controlados desde paraísos fiscales emergen en el capital de Pescanova

stop

TORMENTA ACCIONARIAL

Fernández de Sousa, presidente de Pescanova, y planta en Redondela

10 de marzo de 2013 (20:48 CET)

Nada parece improvisado en la crisis de Pescanova. A los movimientos en el seno de la estructura corporativa de hasta siete filiales que impulsó el presidente días antes de la presentación del preconcurso, como adelantó Economía Digital el pasado jueves, se suman los realizados por accionistas significativos de la multinacional pesquera. Al menos dos fondos de inversión norteamericanos notificaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sus posiciones significativas el 18 de febrero, diez días antes de que la compañía se acogiera a la figura del preconcurso. La propiedad de uno de ellos, Silicon Metals, se reparte entre Delaware e Islas Caimán.

Como si del preludio de una tormenta accionarial se tratase, la firma Silicon Metals Holding notificó en dicho día que controlaba un 5% del capital de la compañía pesquera, y también hizo lo propio el que ahora es otro accionista significativo, Capital Research and Management Company, con otro 3,4%. El capital de la compañía con sede en Chapela, muy repartido al controlar directamente Fernández de Sousa un 14,4%, frente a los consejeros díscolos (Demetrio Carceller y Luxempart suman un 12%), propicia que cualquier movimiento pueda ser desequilibrante en cuanto al reparto de fuerzas. El mismo día en que Capital Research y Silicon Metals notifican sus posiciones, otro consejero, Alfonso Paz Andrade, también revela que procede a la venta de 75.000 acciones de la compañía a un precio de 16,6 euros, reduciendo su participación al 3,5% del capital.

Plazas 'off shore' y paraísos fiscales


Silicon Metals Holding es una sociedad gestionada por fondos de inversión domiciliados en Nueva York, pero cuya propiedad se reparte por varios paraísos fiscales y plazas off shore, de tributación blanda o nula. De hecho, según los registros de la CNMV, Silicon Metals está participada mayoritariamente por la firma Pangaea One, domiciliada en el estado norteamericano de Delaware, que controla un 42,9% del accionista significativo de Pescanova. El 57% restante se reparte entre otros tres fondos de similar denominación, pero con variantes nominales, domiciliados entre las Islas Caimán y otra vez Delaware, según los mismos registros. En concreto, un 45,8% radica en Caimán, según los datos depositados en la autoridad bursátil.

Cuando procedió a notificar su posición, Silicon Metals Holding también reveló que alcanzó el 5% en el capital de Pescanova en la última ampliación de capital impulsada por la compañía, que se cerró en agosto del año pasado. Entre otros accionistas, a esa ampliación acudieron tanto Carcelller y Luxempart como el presidente, Manuel Fernández de Sousa, y Alfonso Paz Andrade.

En el caso de Capital Research, que notificó un 3,4% del capital de Pescanova también previamente a la presentación del preconcurso, se trata de un fondo de inversión gestionado desde Los Ángeles. La firma no notifica cuándo compró el paquete ni su estructura accionarial ni de gestión. Frente a esas posiciones, las que ya tienen otros accionistas como Carceller (6,1% de Pescanova, oficialmente) y Luxempart, con otro 5,8%. El fondo luxemburgués también se sumó por escrito al dueño de Damm, según fuentes cercanas a la multinacional, en la petición de un consejo de administración extraordinario para abordar la situación de la compañía, que Fernández de Sousa no parece dispuesto a convocar.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad