La Agència Catalana de l'Aigua garantiza que no habrá despidos

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REESTRUCTURACIÓN

13 de marzo de 2013 (19:41 CET)

La Agència Catalana de l'Aigua (ACA) se ha comprometido con sus trabajadores a dejar en un cajón el plan para despedir a unas 200 personas. La cúpula de la empresa pública, encabezada por Leonard Carcolé, firmó a principios de año un pacto con los sindicatos en el que garantiza que no aplicará ningún expediente de regulación de empleo (ERE) en los próximos cuatro años.

A cambio, el comité de empresa retiraba la denuncia contra la empresa. Los representantes de los trabajadores acudieron a los tribunales porque la ACA incumplió el convenio laboral del grupo. No aplicó el incremento del IPC a los salarios de los empleados.

Primer acuerdo

Este es el primer acuerdo que existe en la Generalitat en el que la cúpula de una empresa pública se compromete a no aplicar ninguna regulación de empleo.

El pacto de Carcolé con los sindicatos sale a la luz la misma semana en la que se empiezan a negociar las condiciones del ERE de las empresas que gestionan las infraestructuras del Govern de Artur Mas. Además, queda pendiente la regulación de los orientadores del Servei d'Ocupació de Catalunya (SOC), según informan fuentes sindicales a Economía Digital.

Menos personal

La ACA contaba a principios de 2011 con 678 trabajadores. La masa laboral se había reducido hasta los 610 a finales de 2012. La compañía explica este descenso por la política de CiU de no reponer las plazas vacantes por jubilación o baja laboral. Se han amortizado algunos empleos en el gurpo, aunque nunca se ha llegado al mínimo para tener que aplicar un ERE, afirman fuentes cercanas al comité de empresa.

Tras la privatización de Aigües Ter Llobregat (ATLL) a finales del pasado diciembre, las 15 personas que trabajaban en el laboratorio para medir la calidad del agua de la planta depuradora de Abrera (Barcelona) se incorporaron a la plantilla del ACA. La compañía tiene ahora 625 empleados.

Proyecto de presupuestos

El anteproyecto de presupuesto de 2013 de la empresa pública estima que a finales de año habrá 613 trabajadores por las bajas que no se cubrirán. Carcolé no podrá aplicar ningún ERE, pero el escrito deja la puerta abierta a aplicar “medidas de ajuste y reasignación de plantilla”.

El consejo de administración de la compañía dio su visto bueno al documento este martes. El Parlament de Catalunya debe dar su visto bueno final a la propuesta. Se tendrá que adjuntar a los presupuestos de la Generalitat para este año.
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