La agencia Ogilvy se queda sin capitán en España

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Enric Pujadas sigue vinculado a la compañía pese a la querella por cuatro delitos societarios que salpica a éste y a otros altos cargos

Martin Sorrell, CEO de WPP, y Enric Pujadas, de Bassat Ogilvy

25 de noviembre de 2014 (20:25 CET)

La reputada agencia Ogilvy & Mather, que pertenece al gigante mundial de la publicidad WWP, se ha quedado sin capitán en España y no hay ningún pretendiente a la vista. Tras la salida de Enric Pujadas como presidente ejecutivo de la filial española, sigue sin aparecer un nombre para ocupar el cargo. “No habrá presidente, de momento”, confirman fuentes próximas a la firma a Economía Digital.

El cese de Pujadas suponía la salida del último directivo de la etapa fundacional de la agencia de la mano del publicista Lluís Bassat y, según apuntan fuentes empresariales, estaba relacionada con los malos resultados empresariales, así como con su adscripción política independentista.

Una querella contra varios directivos

Además, un grupo de accionistas minoritarios presentaban el pasado septiembre una querella contra varios altos cargos de la agencia, entre ellos Pujadas, imputado por cuatro delitos societarios: el de negación del derecho de socio, falsedad, falsedad mercantil y revelación de secreto. El empresario sigue vinculado a la empresa, pero su imputación ha podido precipitar la salida de la compañía.

“La multinacional WPP decidió fusionar todas sus empresas del Grupo G2, incluida Boole, con nombre comercial G2i con otras empresas del grupo para crear Geometry Global, lo que ha causado un perjuicio a los querellados derivados del traspaso de clientes, conocimientos, herramientas y programas informáticos, etc. vaciando la sociedad, dejando sólo gastos y en situación de liquidación”, argumentan en la querella a la que ha tenido acceso este diario.

Estos hechos se remontan a 2003, cuando Francisco Cabrera y Juan Manuel Cantera fundan la compañía Boole. Fruto de su crecimiento, WPP compra, tres años después, el 70% de la firma por cuatro millones de euros. En 2010, WPP decide integrar Boole a su red comercial Grupo 2 y crea G2i. Pasados tres años, en 2013, la compañía decide fusionar esta red con Ogilvy, una idea que no cuenta con el beneplácito de Cabrera y Cantera, lo que desencadena una batalla judicial que se plasma en la querella presentada hace apenas unos meses.

Pujadas sigue vinculado a la compañía


Pese a la querella y a su proximidad a las tesis independentistas, Pujadas sigue vinculado a Ogilvy donde comenzó en 1982. “Es apoderado y tiene algunas funciones de coordinación internacional”, subrayan las mismas fuentes.

Pero, cesado ya como capitán de la filial española, ahora los consejeros delegados de las distintas divisiones de Ogilvy --siete en total-- asumen el cargo administrativo también del presidente, aunque mantienen las mismas funciones ejecutivas. El máximo cargo de la compañía es ahora Carlos Municio, director general del grupo Ogilvy.
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