La americana Tutti Frutti entra en la guerra del yogur helado

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Desembarca en el mercado español con la apertura de la primera tienda en Barcelona

El nuevo local de Tutti Frutti en Barcelona

11 de junio de 2013 (20:51 CET)

El yogur helado gusta a los consumidores españoles. El mejor ejemplo de su éxito es que, a la expansión de las cadenas locales, se une el desembarco de otras firmas extranjeras. Es el caso de la norteamericana Tutti Frutti, que ha abierto su primer establecimiento en España en el centro de Barcelona y desea hacer lo propio en otras localidades.

La compañía, con presencia en más de una treintena de países y 580 tiendas en todo el mundo, quiere abrir nuevos puntos de venta hasta crear una red por toda España. Bajo la fórmula de self-service, ofrece una amplia variedad de yogures helados, sin grasas y aptos para celíacos. La guerra está garantizada.

Un producto de moda


Una de las primeras cadenas en impulsar este producto en el mercado nacional fue Llaollao --dirigida por Pedro Espinosa-- que ya cuenta en la actualidad con 109 tiendas repartidas entre varios puntos de la geografía española y espera abrir otros 50 puntos de venta más este año.

Pero no es la única. Tras la buena acogida del artículo entre los consumidores españoles, las empresas que lo comercializan han proliferado a un ritmo vertiginoso. Han aparecido cadenas como Yogurice, Smöoy, Ö!mygood, así como también las yoghourterías de Danone donde se puede adquirir el Yolado o la nueva apuesta de Central Lechera Asturiana con el Yoping.

Cuando un producto novedoso llega a un mercado y, además, triunfa a pasos agigantados, convirtiéndose incluso en una moda, los rivales no tardan en aparecer para cubrir ese nuevo nicho de mercado. Por ello, la estadounidense Tutti Frutti no ha querido esperar más para instalarse en España e intentar hacerse un hueco. Con su gran peso en el extranjero y en su país de origen, la compañía puede ser una gran amenaza para las firmas españolas.

Guerra de marcas

Sin embargo, Llaollao confía en que, ante la proliferación de puntos de venta, el consumidor sepa escoger bien. “El mercado al final se satura y selecciona por sí solo”, detalla Espinosa, quien diferencia entre dos tipos de competencia.

Para el empresario, existe una competencia mala, con productos de poca calidad y que desprestigia el modelo de negocio y, por otro lado, están las empresas que lo hacen bien y que consolidan el mercado.

Otras de las compañías que ha apostado fuerte por el yogur helado es Central Lechera Asturiana, que cuenta, además, con una avalada carrera en el sector lácteo. Recientemente, anunciaba la previsión de abrir entre 300 y 500 puntos de venta para vender su Yoping. En este caso, el negocio consiste en la instalación de unos corners en los locales de hostelería que deseen ampliar su carta con este producto.

Salida al extranjero


Y mientras unas llegan, otras se marchan para conocer nuevos mercados. Es el caso de Llaollao, Yogurice y Smöoy. La primera, además de buscar emplazamientos de primer nivel donde instalarse en España, se ha abierto paso en Europa, Asia, África y América Latina. Mientras, Smöoy está presente en Portugal, Argelia y en la India.

Yogurice comenzaba a finales de 2012 su internacionalización en Portugal, donde tiene previsto abrir 40 tiendas durante este año. También espera abrirse paso también en diferentes países europeos y en el continente americano. Apuesta, al igual que Tutti Frutti y Smöoy, por incorporar a su carta productos sin gluten y ofrecer así “una alimentación sana y equilibrada”.
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