La cosmética de lujo Alqvimia ficha a ginecólogos para sus tiendas

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La compañía prepara la apertura de su segunda tienda en Madrid y busca un emplazamiento en la zona alta de Barcelona

El interior de una de las tiendas Alqvimia

03 de junio de 2014 (20:30 CET)

Idili Lizcano podría considerarse un bicho raro en el mundo de los negocios. Lleva 30 años al mando de la firma de cosmética de lujo Alqvimia y, como empresario, aboga por tener a los trabajadores motivados, también, en el aspecto económico.

Ahora, está inmerso en un ambicioso plan de expansión, la apertura de más puntos de venta en España y en ampliar su lista de servicios con especialistas médicos. “Queremos incorporar ginecólogos en nuestros centros para ofrecer tratamientos naturales enfocados en la mujer”, explica Lizcano. Nada es suficiente para que el cliente se sienta bien por fuera y por dentro.

Arranque de año positivo

Pese al precio de su productos --de media entre los 40 y los 50 euros-- Alqvimia ha comenzado el año con buen pie. “Las ventas en España han aumentado un 40%”, señala su alma mater, quien confiesa que la desaparición de la clase media ha afectado, y mucho, al negocio.

Pero, tras pasar un pequeño bache y aprovechando la buena marcha de las ventas, la firma tiene previsto abrir en breve un nuevo establecimiento en Madrid --el segundo de la cadena-- y espera, el próximo año, inaugurar otro centro en la zona alta de Barcelona.

En contra de bajar los sueldos y subir los impuestos

Lizcano es muy crítico con las políticas de austeridad y el modelo económico actual. Detractor confeso de las directrices de algunos organismos --como el Fondo Monetario Internacional-- no cree que recortar los salarios y subir el IVA sea la solución a la crisis. El empresario cree en un nuevo paradigma económico porque considera que el viejo está desfasado. El modelo económico de ahora, detalla, sólo aporta contaminación, pobreza y paro.

“No tienen ni idea de la economía real y ninguno de ellos ha llevado una empresa para entender los problemas que existen. Hablan desde el desconocimiento. Tenemos que potenciar una clase media digna con sueldos dignos”, subraya. Y, para predicar con el ejemplo, los 40 empleados de Alqvmia tienen un salario un 34% superior al que establece el convenio del sector.

Sin embargo, como consecuencia de los recortes, asegura Lizcano, el mercado español está estancado. Alqvimia ha vendido un 5% menos en el último año, aunque se espera un 2014 mucho mejor. “La crisis se ha notado mucho en España, sobre todo tras la subida de impuestos. Por eso estamos muy enfocados en la exportación”, explica.

Rumbo a Oriente y a Estados Unidos

Los planes de expansión de Alqvimia se centran en dos destinos: Oriente y Estados Unidos. “Queremos abrir la primera oficina comercial en Nueva York y también queremos crecer en China y Japón”, subraya el fundador de la compañía. Una de las próximas paradas será Shangai.

El mercado asiático ofrece grandes oportunidades para el sector. “En estos mercados se valora mucho la cosmética natural y nosotros transformamos la piel, el cuerpo y el alma”, añade Lizcano. A nivel internacional, las ventas de Alqvimia se han mantenido y la firma espera que los proyectos que ahora están en marcha den sus frutos pronto. “Tenemos muy buenas expectativas”, explica el dueño.

Actualmente, la firma vende en una veintena de países y, a parte de las tiendas propias, la marca está presente en varios spas y centros de belleza. Hay casi 200 espacios Alqvimia, como la firma los bautiza, sólo en España.
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