La doble crisis de la mujer trabajadora

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MERCADO LABORAL

08 de marzo de 2013 (01:00 CET)

Geraldine Hoff es la imagen más recurrente en el día de la mujer trabajadora. La fotografía se tomó en 1943, en plena guerra, con el objetivo de animar a los trabajadores norteamericanos. La trabajadora de una fábrica de Michigan con su brazo al alza en un gesto de fuerza y su “We can do it” ha pasado a la historia.

Alcanzar la igualdad laboral con el hombre sigue pareciendo una utopía. Pese a estar más formadas (el 42, 7% de las trabajadoras cuentan con una formación superior frente al 34% de los varones), la brecha salarial es una evidencia. Incluso en el mismo puesto de trabajo.

Diferencia salarial entre directivos

Diversos estudios centrados en la segregación laboral constatan que las directivas cobran menos que sus homólogos masculinos. El séptimo informe de la consultora Icsa y la Escuela de Alta Dirección y Administración (Eada) señalan que ellas ganan el 17,3% menos. El sindicato UGT apunta que la diferencia alcanza el 24,5%.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad indica que la diferencia es mayor cuando depende del rendimiento --cerca del 37%-- que cuando va en función de las horas trabajadas, el 20%.

En Madrid, más diferencias

Las mayores desigualdades se observan en la Comunidad de Madrid. Las mujeres cobran de media cuatro euros menos que los hombres por cada hora trabajada. En Asturias 3,6 euros, y en Catalunya cerca de 3,4 euros menos.

La diferencia de sueldo también aumenta en función de la edad de la trabajadora. La brecha salarial es prácticamente inexistente entre los trabajadores de hasta 25 años. A partir de esta edad y hasta los 34 se amplía al 2%. Después la diferencia puede alcanzar el 10%.

Los expertos destacan que en un escenario de crisis, las compañías priman la disponibilidad y la presencia de sus trabajadores. En esta línea, UGT asegura que la tasa de ocupación de una mujer soltera y sin cargas familiares puede superar en 20 puntos a la de una mujer casada y con hijos. El presidente de Icsa, Ernesto Poveda, lamenta que es un error “despreciar el talento que representa más de la mitad de la población”.

Paro en femenino

Las últimas cifras del paro tampoco dan muestras de que se pueda revertir la situación. O por lo menos, no a corto plazo. La cuarta parte de las mujeres europeas en paro son españolas. Ha incrementado la tasa de actividad femenina --mujeres que pueden y quieren trabajar-- pero parece que no tienen cabida en el mercado laboral.

La tasa de paro femenino se sitúa en el 25,38% frente al 24,73% entre los hombres. Y no sólo es una cuestión de contar con menos oportunidades, sino que también pierden en las condiciones laborales. El 22,8% de las mujeres contratadas en Catalunya el último año firmó un contrato a tiempo parcial. El porcentaje se reduce al 6,3% en el caso de los hombres.

El presidente de la división Ibérica de The Coca Cola Company, Marcos de Quinto, considera que hace falta una segunda revolución en el mercado laboral. “En la mayor parte de las empresas, todos los mecanismos están cerrados por hombres”. Cree que lo importante no es que la mujer acceda a ese “club de hombres, sino lograr reiventar ese ambiente laboral”.

Conciliación

A estas condiciones adversas se suma que muchas mujeres priorizan su vida familiar a su carrera profesional. Por ello muchas optan por el autoempleo. Y parece que las fórmula les funciona mejor a ellas. Uno de cada tres autónomos (34,5%) en España es mujer. Y solo han visto como se destruían dos de cada diez empleos autónomos.

Mujeres autónomas

¿Las claves? La coordinadora del área de la mujer ATA Federación, Ana Cabrero, asegura que si la crisis ha afectado más a los varones es porque “ha arrasado más empleo en sectores que tienen mayor presencia masculina, como por ejemplo construcción o transporte”. También destaca que “las mujeres arriesgan menos porque tienen un orden de prioridades diferentes lo que les da mayor resistencia frente a adversidades”.

“Es un secreto a voces del éxito de cualquier negocio u organización que esté liderado o dirigido en su totalidad o en buena parte por mujeres”. La clave está en una gestión responsable y más conservadora.

Además, hay más mujeres autónomas en España que en países europeos como Alemania, Francia o Italia. “Las autónomas españolas en este sentido confirmamos la tendencia del país”, asevera Cabrero. Aunque recuerda que todavía hay mucho camino y muchos sectores que conquistar.
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