La familia Samper, carniceros aragoneses, pasa la mano a Iberdrola y Gas Natural

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Se queda con las nuevas renovables con su apuesta por pujar sin incentivos, cobrando lo que pague el mercado, en la primera subasta que se celebra tras la reforma energética de 2013

Vista de uno de los parques eólicos del Grupo Jorge

Madrid, 16 de enero de 2016 (04:00 CET)

Las grandes empresas eléctricas, como Gas Natural, Iberdrola o Enel, habían acudido a la primera subasta convocada por el Ministerio de Industria para asignar, por primera vez desde que se aprobó la Ley del Sector Eléctrico en 2013, con la esperanza de que les fueran adjudicados, con algún pequeño incentivo, los 700 megavatios (MW) para producir 500 de energía eólica y 200 de biomasa.

Pero, se quedaron con las ganas. Los hermanos Samper (Fernando y Sergio), con sus respectivas empresas de renovables (Forestalia y Jorge Energy), se llevaron la mayoría de los megavatios en liza al pujar a la baja a precio cero, sin recibir ni un euro de incentivo.

Riesgo de la venta mayorista

Los perdedores no salían de su asombro y rápidamente, tras comprobar cómo los Samper habían reventado la subasta, arguyeron que ninguna entidad financiera les facilitará los 1.000 millones de inversión necesaria, con la única garantía de que la producción solo se podrá vender al precio que se marque en el mercado mayorista. Un riesgo evidente por las variaciones que pueden producirse en función de las necesidades energéticas que se den en cada momento preciso.

Los Samper, en cambio, argumentan que han sabido ajustarse a las circunstancias, de compatibilizar la cobertura de las necesidades energéticas sin generar un gasto público añadido.

Tercera cárnica de España

Aunque en Aragón, a los Samper se les conoce más por el negocio familiar del Grupo Jorge (se encuentra entre las 15 primeras firmas cárnicas de Europa y entre las tres primeras de España), que su abuelo fundó hace casi 90 años, los dos hermanos –nietos de Tomás Samper– vieron hace dos décadas que lo del viento podía ser un gran negocio. Y que viento, en el valle del Ebro, había para dar y tomar, convertida en una de las principales zonas eólicas de España.

Ambos, empezaron juntos en el negocio de las renovables, pero en 2011 Fernando Samper prefirió seguir por separado y creó el Grupo Forestalia, con activos de la familia y otros de biomasa de la eléctrica alemana RWE.

Forestalia duplica potencia

Los 300 MW de energía eólica que se acaba de adjudicar Forestalia, a través de la filial Empresas Eólicas de Aragón, se sumarán a otros tantos de potencia neta en proyectos de eólica, fotovoltaica, cogeneración y trigeneración ya realizados.

Por su parte, el Grupo Jorge, que encabeza Sergio Samper, cuenta con más de 70 MW eólicos y 40 fotovoltaicos, además de nuevos proyectos en Aragón y Rumanía. Potencia que ahora se verá incrementada con otros 107 MW de potencia eólica. Entre los nuevos proyectos en cartera se encuentran los parques eólicos de Odón de Buen, La Sarda, La Muga, Argovento, La Muela de Anadón y Habidite.

Los chinos ponen el dinero

Forestalia también ha sido el principal agraciado en la subasta de biomasa, con más de los 200 MW adjudicados. En este caso, no deberá llamar acudir a las puertas de las entidades financieras para recabar capital. Su alianza con el gigante chino Guangdong Electric Power Design Institute (GEDI) facilitará la financiación.

La actividad de Forestalia en el campo de la biomasa se apoya en comercialización de madera a través de cultivos energéticos en tierras de regadío con fuertes soportes biotecnológicos y agronómicos.

Además de los desarrollos en Andalucía, Aragón, Castilla y León y Cataluña, fuera de España, en Italia y Francia, Forestalia ha formalizado acuerdos a 20 años con la alemana E.On por valor de 200 millones de euros para el suministro de biomasa para plantas de generación eléctrica.
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