La inversión en el Ibex 35 ¿lastrada por la bancarización de España?

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Ocho bancos españoles se encuentran en el selectivo y los intermediarios proceden, en la mayoría de los casos, de entidades financieras

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15 de junio de 2014 (20:39 CET)

Ocho entidades financieras cotizan en bolsa, alguna de ellas con importantes ganancias en el arranque del año. Es una pequeña muestra de la bancarización de España, que también se refleja en el Ibex 35. En los últimos meses, el selectivo ha dado un giro de 180 grados, dejando en el olvido aquellos días en los que todo el mundo hablaba de una disparada prima de riesgo. Y, con el cambio, la reacción del inversor hacia los productos cotizados es más favorable.

“La bolsa vuelve a estar en una primera posición en un contexto en el que la prima (de riesgo) ha bajado casi 600 puntos desde su nivel máximo y donde algunas compañías cuentan con una liquidez elevada”, subraya el subdirector general de la Bolsa de Barcelona, Antonio Giralt. Sin embargo, todavía las cifras están lejos de alcanzar los volúmenes récord de 2007, aunque los expertos ya atisban un cambio de tendencia.

Pero, ¿por qué invertir en bolsa y cómo hacerlo? “Creemos que hay una oportunidad de inversión en la bolsa española confirmada por el dinero que está entrando. Además, ofrece una seguridad importante. Tres valores del Ibex 35 se encuentran entre los primeros de Europa”, detalla el responsable de marketing de la Bolsa de Madrid, Francisco Formariz. Sin embargo, la bancarización de España puede ser, también, un lastre, para apostar por el Ibex 35.

Déficit de información por parte de los intermediarios

El inversor cuando no sabe en qué invertir o qué productos cotizados son los más recomendables accede a una red profesional de intermediarios, que en la mayoría de los casos, proceden de la banca. “Eso impide el desarrollo de alguno productos favorables para el inversor”, señala el responsable de formación de Productos Cotizados de Société Générale, Carlos García.

Los expertos aseguran que para saber bien dónde destinar los ahorros, el inversor español debe conocer aspectos como el apalancamiento, los riesgos para decidir con criterio por qué es mejor invertir en un producto u otro. Y ese, sigue siendo, uno de los problemas que advierten los especialistas. “Hay un déficit de información en los intermediarios y eso debería mejorarse”, insiste García, quien subraya la necesidad de abrir la oferta de productos para que el inversor ponga su dinero en lo que, verdaderamente, le interesa.

Posición dominante de la banca

En la misma línea se pronuncia el analista financiero David Cano. Asegura que la comercialización de productos de ahorro está dominada por la banca. “Una parte importante se destina a depósitos bancarios, unos 800.000 millones, otros 100.000 millones a fondos de inversión que, también en el 90% de los casos son bancarios, y otra parte se invierte directamente en empresas cotizadas y, sin embargo, falta inversión en bonos”, detalla.

Esta tendencia forma parte, según Cano, de la cultura del ahorro que existe, desde hace muchos años, en España. “El inversor español destina su dinero primero a la casa, después a depósitos y, por último, a comprar algunas acciones de grandes compañías del Ibex. Por el contrario hay poca inversión en fondos comercializados por gestoras independientes porque existe mucha bancarización de nuestro ahorro y eso es una pena porque habría que dinamizar”, añade.

Optimismo sobre la evolución de la bolsa

Entre los productos cotizados que más crecen destacan los ETF. Es el vehículo de inversión más utilizado a nivel mundial y se trata de un fondo cotizado que funciona como una acción. La singularidad es que está expuesto a todo el Ibex, es decir, al índice en su conjunto. En los primeros cinco meses del año, estos productos han crecido un 225%, con un efectivo acumulado de 4.000 millones de euros. No obstante, el grado de penetración en España es bajo, en parte, por la cultura financiera del inversor medio.

Pero, sea como fuere, el interés por la bolsa, tanto del pequeño como del gran inversor, aumenta, impulsado por los fuertes crecimientos experimentados. Y la previsiones apuntan a que continuará esta tendencia alcista. “Esperamos que el Ibex siga subiendo al mismo tiempo que se confirme la recuperación económica. Existe un apetito por la bolsa que crecerá si la situación mejora”, concluye Cano. Los analistas se muestran optimistas y aseguran que el objetivo de los 12.000 puntos es "claramente" alcanzable este año.
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