La marca, el único activo con valor del concurso de Gonzalo Comella

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MODA

03 de noviembre de 2012 (01:30 CET)

La cadena de moda multimarca Gonzalo Comella irá a liquidación. La administración concursal, encabezada por Montserrat Rimbau (Additio Group), ya ha presentado un informe para vender los activos de la sociedad e intentar pagar a los acreedores, informan fuentes judiciales a Economía Digital. El problema, según valoran los mismos interlocutores, es que el único valor actual del grupo es la marca. No hay ningún activo de la unidad productiva que se pueda vender.

Todas las tiendas de la compañía están cerradas y la sociedad no era propietaria de ninguno de los locales, explican otras fuentes conocedoras del concurso. Por lo que el pasivo de 9,6 millones de euros se tendría que cubrir sólo con la venta de la marca Gonzalo Comella.

Ahora, las partes esperan que el titular del Juzgado Mercantil 6 de Barcelona, Francisco Javier Fernández Álvarez, dé el visto bueno al plan de liquidación.

Los más perjudicados


Los principales fiadores del concurso de Gonzalo Comella son proveedores de ropa de lujo y los trabajadores del grupo, que no han cobrado las indemnizaciones tras el cierre de los establecimientos. Entre los acreedores minoritarios hay entidades bancarias y Hacienda, explican fuentes conocedoras del concurso.

La familia Comella presentó el concurso voluntario de acreedores a mediados de septiembre. La decisión se tomó tras no prosperar las negociaciones entre ambas partes, ya que antes de verano habían declarado la insolvencia de la compañía e intentaron evitar la disolución de la sociedad, que se hará efectiva en los próximos meses.

Nueva aventura empresaria
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El concurso de la empresa de moda no ha concluido, pero la familia Comella ya tiene otra aventura empresarial en marcha. Gonzalo Comella y su esposa, Sonia Casanovas, inauguraron a principios de septiembre una bocadillería en el barrio de Sarrià de Barcelona, en la parte alta de la ciudad, que reproduce los panini y piadas italianos.

La impulsora de Panino Silvestre, el nombre que ha recibido el establecimiento, fue Sonia Casanovas, explican desde el entorno del empresario. Aunque al final ha centrado la atención de toda la familia. De hecho, ya han anunciado su intención de convertir la bocadillería en una franquicia.
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