La proximidad de las elecciones, la única alegría para la obra pública en España

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El sector de la construcción avanza un crecimiento ya este año pero advierte de la posiblidad de una nueva caída cuando se conozcan los resultados de los comicios

Un hombre observa algunas de las obras públicas / EFE

25 de noviembre de 2014 (14:04 CET)

Calles con las aceras levantadas, nuevas rotondas y accesos en las carreteras, mejoras en los suministros y, en definitiva, un lavado de imagen de las ciudades españolas a pocos meses de los comicios. Eso es lo que ocurre ahora mismo en España.

“La ingeniería civil está creciendo más de lo que esperábamos por el calendario electoral. Las inversiones de instituciones locales y autonómicas se han incrementado, pero se espera que vuelvan a caer cuando todo acabe”, ha subrayado el jefe del departamento de mercados del Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITeC), Josep R. Fontana. Así, las próximas elecciones es de las pocas, o más bien la única, alegría de la obra pública española.

Un crecimiento cogido con pinzas

Este año, tras tocar fondo, la ingeniería civil comienza a crecer. Se prevé que el incremento sea del 2,6% y supere el 5% en 2015. Sin embargo, los expertos del IteC --que han elaborado el informe sobre el sector para el grupo Euroconstruct-- alertan de que esta subida puede tener fecha de caducidad y que, tras conocerse los resultados electorales, vuelva a caer. “Esperamos que coja ritmo después del enorme crecimiento de la licitación de los últimos meses, de casi el 4%, que es muy bienvenido”, añade Fontana.

El sector augura que, tras el hundimiento de los últimos, 2014 supondrá un punto de inflexión,. Es decir, que a pesar de la caía del 2,4% que se espera para este ejercicio, en el próximo año ya se dejarán atrás los números negativos con un cambio de signo en los resultados. Así, en 2015 el crecimiento podría ya ser del 1,8%, en el 2016 del 3,6% y en el 2017 del 5%. Pero, ante las previsiones positivas, el sector subraya el castigo que ha sufrido el sector durante la crisis tras el boom que de algún modo el propio colectivo propició.

Varapalo post-burbuja

“Sólo ha podido sobrevivir una cuarta parte de la actividad. Ha sufrido una caída del 75% hasta 2014. Y aunque esperamos que la construcción en España suponga el 5% del PIB y esté en línea con los países desarrollados de Europa, este crecimiento está lejos de los niveles de la burbuja porque continuamos en crisis”, ha puesto de relieve el director general del IteC, Francisco Diéguez.

De momento, el ladrillo español saca la cabeza del pozo en que se ha encontrado estos últimos años. No obstante, todavía le cuesta respirar. Para que el sector mejore y vuelva brillar, aunque no con la misma intensidad que en antaño, el IteC considera que se tienen que promocionar tres palancas: la construcción sostenible y la rehabilitación de inmuebles; una apuesta clara por la innovación; e impulsar un nuevo sistema de contratación público-privada más transparente.

Por ahora, la vivienda es el sector que más potencia y demanda tiene. Uno de los factores que así lo demuestra es que ya se empiezan más viviendas de las que se terminan. “Pero es una recuperación progresiva y parcial con zonas que experimentan un mayor crecimiento que otras”, matiza Fontana.

Europa

Y en el ámbito europeo, llama especialmente la atención que dentro del crecimiento previsto para los años 2015 y 2016, Irlanda sea el país donde más aumentará la producción. Encabeza la lista, aunque este incremento se sustenta en una base muy pequeña.

Mientras, otros países como Francia, Alemania o Suecia están en la parte baja del ranking, como consecuencia de que crecen sobre una base muy sustancial. “La novedad más relevante es que todos los países de Europa se encuentran en una zona positiva”, concluye Fontana en comparación con los gráficos teñidos de rojo de años anteriores.
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