La SNCF pone el primer pie en España

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La compañía francesa se encargará de prestar servicio en la línea de alta velocidad entre Figueres y Perpiñán, que de momento, deja a Renfe fuera de la operativa

TGV de la SNCF

08 de noviembre de 2010 (18:08 CET)

De aquí a poco más de un mes, España y Francia ya estarán conectadas por el tren de alta velocidad. El próximo día 12 de diciembre entrará en servicio comercial el tramo entre Figueres y Perpiñán, dos años y medio después de que se acabaran las obras por el lado francés. Pero, en un primer momento, el servicio de pasajeros no lo prestará Renfe con sus AVE, sino la SNCF, el operador estatal francés, con sus trenes TGV. Esta línea será, pues, la primera de alta velocidad en nuestro territorio en la que, de momento, no operará directamente la empresa española.

De todas formas, Renfe está presente en espíritu en la nueva ruta. A principios de 2008, la compañía española creó junto con la SNCF una sociedad a partes iguales que se encargará de gestionar este nuevo servicio transfronterizo. La primera fase ya preveía que el grupo francés aportara su material rodante para explotar la línea. La fase definitiva de explotación conjunta llegará en 2012 cuando la infraestructura de alta velocidad entre Barcelona y la frontera francesa esté completamente terminada.

No obstante, esta entrada discreta de la SNCF en el mercado español será una pequeña revolución en el sector, ya que hasta ahora ninguna compañía ferroviaria extranjera, y menos aún propiedad de otro estado, ha prestado servicio de viajeros en España. Es el precio que ha pagado este país por tener desde siempre vías de ancho ibérico, incompatibles con el ancho internacional de toda Europa y de medio mundo.

Pero la aparición de la  compañía francesa en el mapa también indica que la liberalización en el transporte de viajeros puede estar avanzando lentamente en España. Europa exige que las vías se abran a operadores privados, pero, de momento, este paso se ha dado en pocos países miembros de la UE. Y este tampoco es una excepción, ya que Renfe monopoliza aún todas las rutas de ancho ibérico, salvo la línea Lleida-La Pobla de Segur, traspasada a la Generalitat.

Catalunya, un año de contrato

Aunque esto podría cambiar en 2012, por ejemplo, en Catalunya. El gobierno catalán, que ya gestiona el servicio de cercanías de Barcelona y que asumirá los regionales el 1 de enero, tendrá la potestad de decidir si renueva el contrato programa con Renfe o si prefiere a otro operador vistas las incidencias acumuladas a lo largo de los años.

Sería entonces cuando la SNCF podría presentarse al concurso, con un currículum que ganaría puntos extra gracias a su experiencia acumulada en el tramo Figueres-Perpiñán. Una ruta que, por otra parte, hubiera quedado inutilizada hasta 2012, cuando está prevista la finalización de las obras de la línea Barcelona-Frontera francesa.

SNCF, fin del monopolio

Por cierto que la SNCF ya ha perdido su condición de monopolio en Francia. Este verano empezaron a circular por territorio galo trenes de Trenitalia, que dos viajes diarios entre París y Milán y entre París y Génova. No obstante, mantiene su fuerza. Cada año transporta a más de 125 millones de personas entre todas sus líneas. Y en 2008 ganó un 9% de viajeros gracias, precisamente, a las líneas de alta velocidad.

En cualquier caso, la decisión sobre el futuro operador de cercanías de Catalunya aún parece lejana, a pesar de que el contrato actual expire en poco más de un año. Es otra de las decisiones que tendrá que tomar el nuevo gobierno surgido de las urnas el 28 de noviembre. Eso sí, el futuro operador, sea cual sea, tendrá que esforzarse para mejorar un servicio que cada día utilizan unas 100.000 personas.
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